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“U. Kdt. Hdb.” (Manual del Kommandat de U-boot)

Kommandanten, están ustedes iniciando un apasionante viaje al pasado.
Gute Jagd und fette Beute!

Moderador: B.d.U.


“U. Kdt. Hdb.” (Manual del Kommandat de U-boot)

Notapor B.d.U. » 31 Dic 2011, 16:31

Observaciones Preliminares

1.)
En la guerra, solo los Comandantes de submarino con un conocimiento táctico y una habilidad distintiva tendrán éxito a largo plazo. Sin embargo, para comprender y dominar las tácticas (por ejemplo, de la guerra submarina), es necesario estar estrechamente familiarizado con el arma, y sus características y peculiaridades; porque es de esto de lo que depende.
Además, el completo éxito como resultado de una profunda explotación de las posibilidades del arma solo puede ser logrado si todos los oficiales a cargo de ella son entrenados para pensar en la mismas líneas tácticas.
El conocimiento teórico del arma, y de sus tácticas apropiadas, debe ser complementado, en última instancia, por el decisivo requerimiento de un espíritu guerrero y una perspectiva audaz. ¡La esencia de la guerra submarina es la ofensiva! Para el Comandante de submarino, por consiguiente, la máxima: “El que quiera vencer en el mar debe siempre atacar” tiene un especial significado.

2.)
Las siguientes instrucciones, basadas en las experiencias de la presente guerra, se refieren a las características y usos de los submarinos actualmente a nuestra disposición, esencialmente los submarinos para ataque con torpedos.

La formulación de reglas tácticas para otro tipo de submarinos ( artillados, minadores...) será solo posible cuando se hayan obtenido las experiencias precisas con ese tipo de buques.

Sección I
General

A. Características Esenciales Y Usos Del Submarino.


3.)
La característica y principal fuerza del submarino es su invisibilidad debida a su capacidad para sumergirse. Como consecuencia, el submarino está distinguido, al mismo tiempo, por otro rasgo especial, la ventaja de la sorpresa.

4.)
La característica de la invisibilidad sirve tanto como medio de ataque como de protección, y así constituye la base para el uso naval y conveniente del submarino:

a) El ataque con torpedos bajo el agua y sin aviso, tanto de día como por la noche a la luz de la luna,
b) El ataque con torpedos por la noche,
c) La acción artillera y bombardeo nocturno (solo dirigido contra buques solitarios sin escolta en áreas marítimas remotas),
d) El minado (sin ser detectados),
e) La realización de operaciones independientes en partes del mar dominadas por el enemigo, donde nuestros barcos de superficie no pueden operar.

5.)
La labor naval más importante para nuestro tipo de submarino disponible es el ataque con torpedo sin detección. Esta misión impone el límite superior para el tamaño del submarino, por un lado por la necesidad de una buena maniobrabilidad general, y por otro -considerando los requerimientos de la guerra submarina- por la necesidad de una conducción sencilla bajo la superficie. En contraste con otros tipos de buques, no es necesario incrementar el tamaño de los submarinos, para darle la superioridad sobre buques enemigos de la misma categoría, dado que los ataques de los submarinos se dirigen contra barcos de superficie, habitualmente mucho mas poderosos, cuyo poder ofensivo está aplicado de un modo distinto.

6.)
Si el tamaño del submarino es incrementado por encima de estos límites, para, por ejemplo, sustituir su uso típico por una mayor capacidad para operaciones menores, como operaciones artilleras, su poder bélico bajo el agua se ve proporcionalmente reducido. En ese caso la habilidad del submarino para navegar bajo el agua sirve solo como medida de protección, para permitirle escapar de la reacción del enemigo.

7.)
Comparado con buques de superficie de igual tamaño, el submarino puede permanecer durante largo tiempo en el mar. Además, su capacidad naval es ilimitada, y se encuentra en este aspecto en una posición más fuerte que los buques de superficie de igual tamaño. Ambas consideraciones son de especial importancia de cara a su uso en operaciones navales.

8.)
Como resultado del elemento de sorpresa por el que se caracteriza, el submarino –aparte del éxito naval directo que busca obtener con su uso- ejerce una gran influencia en la posición militar y estratégica, porque el enemigo debe contar siempre con su presencia, y es influido por tanto en un alto grado en sus decisiones estratégicas y operaciones militares (rodeos, medidas defensivas, patrullas de seguridad, curso en zigzag).

9.)
Se requiere del submarino que sea capaz de navegar tanto en superficie como bajo el agua. Para este propósito se necesitan dos sistema de propulsión diferentes, el motor diesel para propulsión en superficie, y el motor “E”: motor eléctrico para navegar bajo el agua. La necesidad de este sistema de propulsión dual dobla el peso de los motores que el submarino está obligado a llevar, y acarrea la correspondiente reducción de prestaciones de cada unidad de propulsión. Esta es la causa de las relativamente bajas velocidades en superficie y bajo el agua en comparación con los barcos de guerra de superficie. Este es el principal punto débil del submarino, lo que es de importancia fundamental para su uso táctico.

10.)
Otras debilidades del submarino son su restringido radio de acción bajo el agua, su escasa altura en el mar, y su gran vulnerabilidad.

11.)
Los defectos del submarino deben ser contrarrestados con tácticas inteligentes, uso sin escrúpulos, y persistencia obstinada incluso cuando las oportunidades de éxito parezcan escasas.

12.)
Fundamentalmente, la parte del submarino en las tácticas navales consiste en operar solo, de acuerdo con su carácter y su principal misión de llevar a cabo, sin ser visto, su ataque aniquilador de un adversario de una fuerza de lucha considerablemente superior.

13.)
Consecuentemente, no hay algo así como una concentración de submarinos con el propósito de cooperar, y apoyarse unos a otros, en una acción naval colectiva.
Una concentración de submarinos puede tener el objeto de un común empleo táctico, pero siempre sin ninguna conexión distintiva, o formación táctica cerrada.
Durante el tiempo en el que la concentración esta en acción, sin embargo, cada submarino lleva a cabo la lucha, como antes, separada e individualmente, aunque, en esas circunstancias, el recíproco apoyo indirecto, como, por ejemplo, por el ataque simultaneo, es posible.

14.)
La principal misión del submarino, que es fuerte en ataque y débil en defensa, es el ataque con torpedos en superficie o bajo el agua, sin ser detectado y por tanto por sorpresa.
En ninguna circunstancia debe el Comandante del submarino permitir que su atención sea distraída, por misiones menores, de su propósito principal, a menos que sea expresamente ordenada la prioridad de esas sobre las operaciones ofensivas.

15.)
Durante cada ataque, las situaciones pueden derivar en otras donde la continuación del ataque le parezca al Comandante del submarino sin esperanzas, o imposible. Solo si el Comandante, imbuido de la determinación de ganar, e implacable consigo mismo, vence esas sensaciones, le será posible -en vista de las pocas oportunidades de atacar que la guerra en el mar proporcionará- conseguir algún éxito.

16.)
En todas las operaciones contra el enemigo, el Comandante del submarino es enteramente independiente, y libre de tomar sus propias decisiones, a menos que se le solicite cooperación especial.
No vea peligro en todas partes y en todo, no sobreestime al enemigo, no esté siempre poniéndose en su posición, no asuma que todo lo que está pasando en el teatro de la guerra se refiere a usted –estos temores y escrúpulos son signo de inseguridad, y de una actitud negativa, que perjudica su habilidad para tomar una decisión y pone en peligro el éxito de las operaciones.
La audacia y la capacidad para asumir responsabilidades, unidas a una mente fría y despejada, son las condiciones previas y la base del éxito.

17.)
Vacío

(Los artículos señalados como “Vacío” se han dejado abiertos para futuros añadidos dentro del contenido específico donde se encuentran)

18.)
Vacío

B. Como Evitar Llamar La Atención.

19.)
El principal valor del submarino es su habilidad característica, que posee en un grado excepcional, para atacar sin ser visto, y así lograr el elemento de la sorpresa. La condición previa del éxito es la sorpresa. Si el submarino es visto por el enemigo, se ve privado de casi toda oportunidad de éxito. El Comandante del submarino debe por lo tanto hacer todo esfuerzo para preservar la ventaja primordial de la sorpresa, durante tanto tiempo como sea posible.

20.)
Para lograr no ser detectado, antes y durante el ataque, el submarino debe no ser ni visto, ni localizado por el sonido, ni detectado por ASDIC.

I. Acciones Realizadas Para No Ser Avistado

21.)
En toda situación, tanto en travesía ( o aproximación) como en el lanzamiento del ataque, el submarino debe ser guiado por el lema: “¡El que ve primero, ha ganado!” La vigilancia incansable del contorno supone el éxito y seguridad del submarino, y es, por tanto, a la vez y en el mismo tiempo, un medio de ataque y de defensa.
Consecuentemente, cuando se opera en superficie debe llevarse a cabo siempre una vigilancia atenta, organizada sistemáticamente en sectores (examen del horizonte buscando barcos, de la superficie cercana del mar buscando periscopios y del cielo buscando aviones). El enemigo más peligroso del submarino es el avión, debido a su gran velocidad. Consecuentemente, durante el día y a luz de la luna, el cielo debe ser observado con especial cuidado.

22.)
Mantener una vigilancia cuidadosa es cansado; consecuentemente, los vigías deben ser puntual y frecuentemente relevados. Se debe tener preparadas gafas de sol para todos los miembros de la guardia.
Se debe poner especial atención en el sector del sol, para estar preparado contra un repentino ataque aéreo.

23.)
El periscopio no debe ser usado a la luz del día, en superficie, excepto en circunstancia especiales ( por ejemplo, en zonas remotas de mar; también como dice el 24.) El periscopio extendido en superficie es lo que le da al submarino su silueta característica. Del mismo modo, en inmersión durante el día el periscopio no debe ser extendido hasta que el submarino se halla completamente bajo el agua. Del mismo modo el submarino no debe emerger durante el día, antes de que el periscopio halla sido bajado.

24.)
Si, por razones urgentes, como un adelantamiento del objetivo para tomar una posición de ataque, se hace absolutamente necesario sacar el periscopio de día cuando el submarino está en superficie, la altura adicional del periscopio extendido puede ser usada con tiempo apropiado para subir un vigía con binoculares, una vez comprobado que no es probable un ataque sorpresa por aeroplanos hostiles. Si el tiempo es claro y el mar está en calma, puede ser ventajoso elevar el periscopio para mirar alrededor. Sin embargo, debido al relativamente poco aumento, y a las casi inevitables vibraciones y movimientos del buque, esto raramente sirve para un propósito útil. El peligro de delatarse uno mismo por el periscopio levantado es grande.

25.)
Con tiempo claro, no se permita ser visto en la línea del horizonte. Sumérjase, a mas tardar, cuando se vea la cima de la chimenea del barco avistado en el horizonte. Algunos barcos de guerra además de que tienen puestos de vigías con binoculares en el mástil, tienen aparatos para medir la distancia de gran eficiencia óptica en lo más alto. Con tiempo claro, por consiguiente, uno nunca debe ser capaz de ver del enemigo mas que la punta de sus mástiles. Cualquiera que vea más -es decir, que se acerca más- automáticamente corre el peligro de ser visto, él mismo, por el enemigo.
Es mejor sumergirse demasiado pronto que demasiado tarde, y así perder la oportunidad completamente. El límite de lo que es posible con diferentes condiciones meteorológicas solo puede ser aprendido con la experiencia.
La vigilancia de los barcos mercantes, y el peligro de ser avistados por la noche, son fácilmente sobreestimados.

26.)
Si hay peligro de ser atacados por sorpresa en áreas eficientemente patrulladas por aviones hostiles y barcos de guerra, y especialmente si el submarino puede ser atacado en operaciones que le exigen estar parado, debe permanecer bajo el agua desde el amanecer hasta el anochecer.

27.)
Es también recomendable permanecer sumergido con tiempo nublado o brumoso, con mala visibilidad, la aproximación de barcos puede ser más fácilmente detectada bajo el agua (por el sonido de los motores) por medio del hidrófono, que mediante la observación en superficie.

28.)
Esta posibilidad de usar el hidrófono para ayudar en la detección de barcos de superficie debe, sin embargo, ser restringida a aquellos casos en los que el submarino está inevitablemente compelido a permanecer bajo la superficie. El hidrófono no debe llevar a la inactividad bajo el agua, lo que podría ser erróneo; se trata de un instrumento auxiliar y nada más, y nunca puede ser un sustituto de la percepción ocular y la vigilancia en superficie. Tan pronto como la visibilidad lo permita, el sitio del submarino está en la superficie. De otro modo valiosas oportunidades de atacar están perdidas.

29.)
El peligro de un ataque sorpresa existe, en particular, cuando el submarino sube a superficie, especialmente después de navegar largas distancias a profundidad considerable. Cuando se emerge desde profundidad considerable, debe llevarse a cabo una detección de sonidos en torno del submarino desde una profundidad segura donde
este no pueda ser embestido; por ejemplo, a unos 20 metros aproximadamente, a “velocidad de localización de sonido” Después , el submarino debe ir rápidamente a través de la zona de peligro hasta profundidad de periscopio, con el periscopio extendido; cuidadosamente observará alrededor con y sin aumento –inmersión en torno a 9 metros, dependiendo del tiempo, entonces se baja el periscopio del todo (véase .23) y superficie a alta velocidad . La escotilla del puente es abierta lo más rápidamente que sea posible, y el Comandante – con, todo lo más, un hombre que es especialmente bueno como vigía –sube arriba. No es hasta que la superficie del mar ha sido otra vez examinada con prismáticos, en todas direcciones, cuando las celdas de aire comprimido pueden ser vaciadas por completo de agua.

30.)
Mediante una supervisión cuidadosa, deben impedirse los rastros de aceite del submarino (fisuras en los tanques de aceite, etc.). También se puede dejar manchas de aceite al sumergirse, debido a restos de aire en las celdas de aire comprimido. Por tanto el submarino no debe permanecer cerca del sitio donde se ha sumergido.

31.)
Una vez que el submarino se ha sumergido, puede mostrarse el periscopio en una posición baja , y mantenerlo así, a una distancia superior a 4 ó 5000 metros del enemigo, de acuerdo con el estado del tiempo.
A distancias menores, comienza el uso “prudente” del periscopio, es decir, este es frecuente e intermitentemente mostrado, durante poco tiempo cada vez, en una posición muy baja donde esté casi siempre a flor de agua, mientras se navega a baja velocidad.
Para las normas sobre el uso del periscopio durante el ataque, consúltese la Sección II, C, 125.)

32.)
Respecto al color del periscopio, debe ser elegido un gris sucio, apagado, como el usado para el casco del submarino, ya que este color es el menos fácil de detectar en cualquier condición de luz. Pintura verde, barras o patrones ajedrezados son muy conspicuos con luz pobre.

33.)
Cada avión avistado debe ser considerado hostil hasta que se demuestre lo contrario.

34.)
Los submarinos en superficie no son fácilmente detectados cuando hay mala mar, a menos que sea vista su perfil característico contra la línea del horizonte. Si el mar está en calma, la estela del submarino es lo primero que ve el avión, especialmente si el submarino se está moviendo deprisa.

35.)
El submarino debe esforzarse por mantener una vigilancia lo suficientemente estrecha para ser capaz de ver al avión antes que este. Esta es la clave de la situación, y pronto aprenderá cuando debe sumergirse, o puede permanecer en superficie; si no es seguro que esto último pueda hacerse, es mejor reducir las posibilidades de éxito por una inmersión temporal prematura, o por retirarse a gran profundidad para evitar ser avistado, que perderlas totalmente por ser detectado.

36.)
Con buena visibilidad, es posible ver el avión a tiempo. Por tanto es correcto permanecer en superficie en áreas amenazadas desde el aire, y mantener estas bajo observación, se puede ver más sobre el agua que debajo. Además, permaneciendo bajo el agua, valiosas oportunidades de atacar pueden perderse.

37.)
Las condiciones son diferentes, en particular, en áreas amenazadas desde el aire, cuando el submarino es atacado en operaciones que le obligan a permanecer estacionario en tiempo nublado, con visibilidad pobre y nubes bajas. En dichas circunstancias es correcto permanecer sumergido durante el día, porque, si emerge, el submarino puede ser fácilmente sorprendido por un avión que aparezca repentinamente, sin ser capaz de sumergirse a tiempo, y alcanzar la seguridad.

38.)
El submarino sumergido es más difícil de observar desde un avión cuando todas sus superficies horizontales están pintadas muy oscuras. Todos los objetos brillantes de la cubierta superior, como, por ejemplo, los aislantes del cable de la radio, deben tener una capa de pintura oscura. En caso de necesidad, la pintura que ha saltado, o se ha lavado durante las operaciones, debe ser repuesta; para ello debe disponerse de pintura oscura durante las misiones.

39.)
Un submarino pintado de este modo solo puede verse desde el aire, si el está sumergido,

a) Cuando el sol está brillando, y su luz penetra bajo el agua; sin sol, el agua es una masa oscura, que esconde todo de la vista;
b) Cuando el mar no está tan movido –aproximadamente fuerza 2 ó 3- que la continua refracción hace imposible ver bajo la superficie, incluso cuando el sol está brillando;
c) Cuando el avión está casi vertical sobre el submarino. Debido a la gran velocidad del aeroplano, es muy difícil ver un submarino moviéndose bajo el agua.

Las condiciones descritas arriba –sol, mar revuelto, posición del avión respecto al submarino sumergido- son relativamente mas o menos favorables para los aeroplanos en áreas con aguas excepcionalmente claras o turbias, por ejemplo, en el Mediterráneo o en el Báltico a la desembocadura de los ríos. En áreas de mar donde el agua es clara, en las que es correspondientemente más fácil mirar bajo ella desde el aire, el submarino debe por tanto sumergirse, con buen tiempo, a una mayor profundidad, para no ser localizado.

40.)
Incluso cuando el submarino no navega deprisa, la estela de las hélices del buque , y del periscopio, puede delatarle al avión. Cuando hay peligro de ser atacado en esas condiciones, el submarino debe sumergirse con buen tiempo, hasta profundidad considerable, excepto cuando el cielo se observe desde el periscopio.

41.)
Que hacer en caso de ataque aéreo: véase 266.) a 270.)
42.)
Vacío
43.)
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44.)
Vacío
45.)
Vacío

II. Principios De Defensa Contra La Localización Por Sonido.

46.)
El ataque bajo el agua con torpedos sin previo aviso está unido a la defensa contra la localización por sonido del enemigo.

La eficiencia de la localización por sonido del enemigo depende de:

a) La eficiencia del localizador (hidrófono),
b) La conductividad acústica del agua,
c) El nivel de interferencias del barco localizador,
d) El volumen del sonido a localizar

47.)
No se conoce la eficiencia de los varios tipos de hidrófonos del enemigo. Como estimación, podemos asumir que es similar a la de nuestros propios instrumentos.

48.)
La conductividad acústica del agua depende de su uniformidad. Diferencias de temperatura y contenido de sal –es decir, en las distintas capas de agua- que son causadas por corrientes, mareas, y el movimiento del mar- reducen la conductividad del agua. El mismo resultado es obtenido por la mezcla del agua con el aire, o con plancton conteniendo aire. Temperaturas uniformemente altas o bajas, así como proporciones de sal uniformemente altas o bajas incrementan la conductividad. En el Báltico y en el Mar del Norte, las condiciones son generalmente malas para la localización por sonido; dicho de otro modo, favorables para los submarinos.

49.)
El nivel de interferencias del barco localizador depende de la cantidad de sonido que procede de él, y del estado del mar. Navegando deprisa, en mares revueltos, así como cerca de otros barcos, se perjudica mucho la eficacia de los instrumentos de localización.

50.)
La magnitud de los sonidos procedentes del submarino sumergido se puede reducir mucho navegando a “velocidad de localización de sonido.” La velocidad más favorable para la localización, y las magnitudes de los sonidos producidos por cada máquina individualmente, motores, e instrumentos, puede variar en cada barco, y debe ser determinado por pruebas de localización de sonido. El procedimiento adecuado para cada submarino, cuando viaja a “velocidad de localización de sonido,” debe ser determinado por el resultado de dichas pruebas.

a) Baja velocidad: En este caso las revoluciones deben estar determinadas por las pruebas antedichas, y en ciertas circunstancias deben ser diferentes para cada hélice;
b) Silencio absoluto de la tripulación; hablar en voz baja, trabajar sin ruidos; todas las máquinas auxiliares, etc., paradas, tan pronto como se pueda prescindir de ellas (véase también la Sección IV, A, 250.)

En nuestras aguas, con sus capas usualmente irregulares, un submarino que viaje a “velocidad de localización de sonido” normalmente será difícilmente detectado incluso por un barco que se mueva lentamente siguiéndolo por localización de sonido. En partes del océano con una mejor conductividad acústica, las condiciones son más favorables para el enemigo; en esas zonas del mar el submarino debe tomar todas las precauciones cuando se navegue a “velocidad de localización de sonido.”

Qué hacer cuando se está siendo perseguido por localización de sonido: Véase la Sección IV, A, 250. a 257.

51.)
Vacío.
52.)
Vacío.
53.)
Vacío.
54.)
Vacío.

III. Principios De Localización De La Posición (ASDIC)

55.)
Para conseguir que el ataque submarino con torpedos se lleve a cabo sin previo aviso, es totalmente necesario que el submarino no sea localizado por ASDIC.

Los requisitos de la eficacia de la defensa del enemigo basada en el ASDIC son los mismos que para la localización del sonido (véase 46. a 54.):

a) La eficiencia del sistema de detección submarina,
b) Los resultados del ASDIC dependen de la capacidad del agua para transmitir las ondas del sonido del eco,
c) El nivel de interferencias producidas por el barco localizador,
d) El tamaño de la superficie del blanco que refleja el eco.

56.)
La eficacia de los sistemas de detección submarina del enemigo no puede ser todavía juzgada por las experiencias obtenidas durante la guerra. Parece, sin embargo, que debemos contar con sistemas de detección de unas prestaciones iguales a las de nuestros equipos “S.”

a) El éxito de las operaciones ASDIC depende de la fuerza del eco, experiencias obtenidas con nuestros equipos “S” muestran que el volumen del eco depende de la profundidad alcanzada por el blanco sumergido, y que frecuentemente se desvanece en proporción a la profundidad a la que el blanco se sumerge. En ciertos casos será posible por consiguiente, interceptando los impulsos del eco del enemigo, y observando su fuerza (amplitud), determinar la profundidad más favorable. Cuanto más débil es la recepción de esos impulsos, más débilmente los recibe el enemigo.
b) Los impulsos del eco pueden ser escuchados tanto por el “K.D.B.” como por el “G.H.G.” En el caso de este último debe usarse el filtro de alta frecuencia; es decir, los sonidos de baja frecuencia deben ser eliminados.
c) De acuerdo con las experiencias obtenidas de la percepción acústica de los sistemas de detección submarina del enemigo, debemos contar con diferentes tipos de impulsos de eco: por un lado, impulsos similares a los de nuestros propios equipos “S”, pero de tono más profundo, por otro, un zumbido constante. En varias ocasiones, ambos sonidos son audibles, no solo en el hidrófono sino también en cualquier parte del buque. Otras experiencias muestran que los impulsos de eco del enemigo parecen el tictac de un reloj, o el tono del localizador de sonido “Atlas”, y en otros casos un tono que incrementa y disminuye su volumen, que es un buen descubridor de la dirección del blanco (rumbo del blanco), y otros que parecen golpes metálicos a los lados del submarino. Entre los tipos de sonido que se parecen a algunos de nuestros equipos “S”, se ha escuchado varias veces un intervalo de impulsos de 7 segundos de forma indudable.
d) De acuerdo con las experiencias obtenidas, y con los informes recibidos, el dispositivo de detección submarina usado por el enemigo parece, en particular, proporcionar datos de profundidad.

57.)
En cuanto a las condiciones del ASDIC en relación a la capacidad de transmisión del agua, se ha averiguado que la eficiencia del sistema de detección submarina está considerablemente reducida en áreas del mar con numerosas capas de agua.

la formación de capas de distinta densidad (“estratificación”) se da después de un largo periodo de insolación en un mar en calma, y también en alto grado en lugares donde hay una mezcla de distintos tipos de agua, por ejemplo, en la confluencia de las aguas dulces del Báltico con las aguas saladas del Mar del Norte, en el Skagerrak y en el Kattegat; también en el estrecho de Gibraltar, y en los confines de la Corriente del Golfo, en la misma Corriente del Golfo, cerca de la desembocadura de los ríos, y en otros lugares (véase el Atlas de las
a) Densidades de Aguas de los Océanos). Estas “estratificaciones” del agua producen una deflexión de la onda de sonido, por lo que el eco no vuelve al receptor. En estas circunstancias, el sistema de detección no funciona, o solo para distancias muy cortas.
Según esto, debe asumirse que los equipos de detección del enemigo frecuentemente son menos eficaces en verano que en invierno, y esto también se aplica en aguas con marcada “estratificación” (Skagerrak, Kattegat, costa occidental de Noruega, Pentland Firth, zona de la Corriente del Golfo, estrecho de Gibraltar). La observación y medición continua de la densidad del y temperatura del agua es importante e indispensable, para determinar la presencia de “estratificación” en inmersión a considerable profundidad como un medio para eludir la persecución por localizadores de posición.
b) Además, la localización de la posición resulta muy difícil, y casi imposible, en aguas poco profundas de profundidad variable (bancos de arena), donde hay muchos restos, así como en bahías estrechas (fiordos noruegos), porque por regla general no se produce un solo eco, sino numerosos, lo que hace difícil mantener, pero sobre todo localizar, el objetivo.

58.)
El nivel de interferencias del buque localizador está determinado –como en la localización mediante hidrófono- por su estela, y por el estado del mar. Gran velocidad del buque cazador, y mar revuelto, limitan la eficacia del sistema de detección de submarinos, o hacen imposible conseguir resultados, por la gran mezcla de aire en el agua justo en la zona más próxima al buque. Por ello, las condiciones de la caza son habitualmente desfavorables en la zona de popa del cazador, a resultas de la agitación del agua por las hélices.

59.)
El tamaño de la superficie donde refleja el sonido es de decisiva importancia para la fuerza del eco.

a) Si el submarino está de lado respecto al buque cazador, será más fácilmente localizado que cuando solo muestra su silueta más estrecha. Por tanto, es obligado mostrar el lado más estrecho cuando se está siendo perseguido con ASDIC. Es por regla general, y dado que el submarino no se halla moviéndose con velocidad, casi indiferente si es la proa o la popa lo que se orienta hacia el perseguidor. La silueta estrecha sobre la proa es mejor, porque, en dirección delantera, las condiciones son más ventajosas para el submarino en atención a la localización por sonido y la observación de los impulsos de eco
b) El comportamiento del submarino cuando es perseguido con ASDIC debe seguir los mismos principios que se aplican a la localización por sonido: silencio total a bordo, ya que el sistema de detección submarina es, o puede que sea, capaz de ser usado como receptor de los impulsos de ASDIC

Respecto a otras medidas a tomar en caso de persecución con ASDIC, véasela Sección IV, B, 254. a 257.

60.)
Vacío.
61.)
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62.)
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63.)
Vacío.
64.)
Vacío.

C. Uso de los Medios de Comunicación del Submarino.

65.)
El único medio de comunicación entre el submarino y su Cuartel General, y entre los propios submarinos, que resulta de decisiva importancia en el desarrollo y éxito del ataque, es la telegrafía sin hilos. La supervisión permanente de la ejecución de las órdenes, y la observancia de las normas para el servicio de comunicaciones, recae sobre el oficial a cargo del servicio de comunicaciones sin hilos del submarino.
El servicio de comunicaciones está sujeto a las disposiciones del N.V. II [Servicio Inalámbrico], y a las normas de comunicación del “B.d.U.” de modo complementario, el cual está actualizado de acuerdo a la última información.
Un conocimiento minucioso de estas órdenes, por parte del Comandante, el oficial de guardia, y el personal de transmisiones, es la condición previa para un adecuado y eficiente uso del servicio de comunicaciones.

Recepción.

66.)
Mediante la frecuente repetición de los mensajes de radio, por la selección de la onda corta conveniente, y por uso de transmisores de máxima capacidad, se debe poner el mayor cuidado en lograr que cada submarino reciba cada mensaje.
El submarino, por su parte debe hacer todo lo que esté en su poder para recoger tan pronto como sea posible los mensajes de radio transmitidos de acuerdo al plan establecido.

Transmisión.

67.)
El submarino siempre se expone a ser detectado por radio localizadores cada vez que transmite un mensaje. Esta circunstancia no debe, de ninguna manera, disuadirle de emitir mensajes que sean de importancia para el Cuartel General y los otros submarinos.

Mensajes Importantes.

68.)
Son mensajes importantes:

1.) Informes enemigos que hagan posible poner en acción a otros submarinos.
2.) Avisos referentes a las posiciones de submarinos enemigos o campos de minas (No así los informes sobre minas a la deriva, a menos que sean una señal de campos de minas desconocidos o no sospechados o de “contaminación de minas.”)
3.) Informes de la situación en el teatro de operaciones, tráfico, posible uso de fuerzas armadas, descripción y fuerza de las patrullas.
4.) Informes meteorológicos.
5.) Situación e informes sobre movimientos de barcos, en la medida en que la transmisión de estos informes sea requerida por el Cuartel General, o parezca necesario para permitirle fijar su posición.
6.) Informes solicitados por el Cuartel General. Se establece en la orden de operaciones los informes que se requieren.

Señales Cortas.

69.)
Una gran proporción de los mensajes puede transmitirse por medio de las señales cortas, que la experiencia ha mostrado que reducen al mínimo el peligro de ser localizados por detectores de dirección.

Cuando Transmitir.

70.)
Los mensajes para cuya transmisión no se ha fijado un tiempo específico deben ser emitidos, siempre que sea posible, al atardecer o durante la noche, y antes de cambios importantes de posición, para frustrar la posible reacción del enemigo ya sea poniendo en acción formaciones antisubmarinas o aviones, o cambiando el curso de barcos o convoyes.

Informando de la Posición del Submarino.

71.)
Cada mensaje debe incluir un informe de la posición del submarino.

Peligro de Localización por Radiogoniómetro.

72.)
El enemigo probablemente dispone, al menos dentro de su territorio, de un bien desarrollado y eficiente sistema D/F (direction/finding = radiolocalización). Como las ondas procedentes del submarino son rápidamente detectadas por el servicio de vigilancia enemigo, debe tenerse siempre en cuenta la posibilidad de que hay un número de estaciones apropiadas preparadas para detectar rumbos.
La calidad del rumbo depende (dejando fuera de consideración la calidad de la recepción) principalmente en la longitud del haz, y en el ángulo de intersección de distintos haces.
Cerca de la costa inglesa, la radiolocalización de un mensaje de telegrafía sin hilos a una distancia media producirá en muchos casos una localización bastante exacta de la posición del submarino. En el Canal de la Mancha y en las zonas contiguas, en las proximidades de Pentland Firth, y al este y oeste de las Orcadas, se deben tomar precauciones especiales, ya que, en esas zonas, existe el peligro de una inmediata acción con buques antisubmarinos y aviones siguiendo la dirección de la posición del submarino o submarinos. En zonas de mar más remotas (mas de 200 kilómetros de la costa) es difícil que se produzca una reacción inmediata a una operación D/F.
Cuanto más breve es el mensaje, más imprecisa es la localización.
Las señales cortas se usan por su menor peligro de localización, pero siempre se debe contar con él.

73.)
Vacío.
74.)
Vacío.

D. Limitaciones del Submarino.

75.)
La duración del uso operacional del submarino está limitada por el tiempo que puede permanecer en el mar (combustible, víveres) y por la eficiencia del Comandante y la tripulación. Además hay que contar con la naturaleza de las operaciones (minado, etc., en zonas costeras fuertemente defendidas por el enemigo, o misiones contra mercantes en alta mar) y la eficacia de las contramedidas del enemigo durante la acción.

76.)
No se puede contar con que los submarinos que operan bajo gran presión del enemigo puedan estar mucho tiempo en las posiciones asignadas. Debe dejarse a la decisión del Comandante cuando y durante cuanto tiempo debe hacerse un descanso (alejándose, sumergiéndose en el fondo o a poca profundidad).

77.)
La velocidad operacional de los submarinos involucrados en misiones de guerra invisible disminuye en relación a como aumenta el despliegue de fuerzas navales, aéreas, y de otro tipo por el enemigo. También se ve afectada por el estado de la mar, la duración del día y otros factores.
Consecuentemente, la velocidad a la que las operaciones de larga distancia son llevadas a cabo solo puede ser estimada de un modo aproximado. Si se busca la mayor economía, la velocidad operacional de los submarinos pequeños no debe exceder los 5 ó 6 nudos; mientras que la de los de tamaño medio y grande debe situarse en 6 ó 7 como máximo.

78.)
El mal estado de la mar restringe el uso bélico del submarino:

a) En cuanto al uso en inmersión de torpedos: Tan pronto como no se puede mantener la profundidad de periscopio. En el caso de submarinos pequeños, el límite viene a ser fuerza 5 ó 6, los submarinos medios y grandes pueden aguantar hasta fuerza 6 ó 7 aproximadamente.
b) En cuanto al uso en superficie de los torpedos: En este caso el límite se alcanza en condiciones menos duras que en el ataque sumergido, debido a la influencia desfavorable de un mar embravecido en la maniobrabilidad del buque en superficie.
c) En cuanto al uso de la artillería: Tan pronto como se hace imposible manejar el cañón.

79.)
Si las operaciones se llevan a cabo a una profundidad de 20 metros o menos, hay que contar con la pérdida del submarino, si este es detectado. Pero incluso en casos así, como ha sido demostrado por la experiencia durante la guerra, situaciones difíciles debidas a la persecución del enemigo pueden ser dominadas, si el Comandante actúa de modo inteligente y frío, y la tripulación permanece firme (U 9 en la primavera de 1940, U 123, U 333 en la primavera de 1942).
Como regla general no se debe usar los submarinos a menos de 16 metros de profundidad.

80.)
Vacío.
81.)
Vacío.
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Vacío.
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Vacío.
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Vacío.
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Vacío.
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Vacío.
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Vacío.
88.)
Vacío.
89.)
Vacío.
90.)
Vacío.

Sección II

El Ataque Bajo el Agua con Torpedos

A. Normas Fundamentales Para el Ataque Bajo el Agua.


91.)
El objeto del ataque bajo el agua es lanzar un torpedo con la certeza de golpear, pero sin aviso, y a corta distancia. Cuanto más corta sea la distancia entre el submarino y el blanco, será más fiable el cálculo de la velocidad, curso y posición del enemigo. El ataque con torpedo a corta distancia es el más ventajoso además porque incluso importantes errores en el lanzamiento tienen un efecto apreciable, por el corto trayecto que realiza el proyectil, y porque cualquier reacción por parte del enemigo –por ejemplo, un cambio de curso (maniobras evasivas), si el submarino es avistado- llega demasiado tarde.

92.)
La distancia mínima para el ataque con torpedo es la necesaria para que tome el curso y profundidad adecuados, más el intervalo de seguridad, es decir, la distancia desde el submarino al punto de detonación. No se debe llevar a cabo un ataque con torpedo, por consiguiente, a una distancia menor de 300 metros.

93.)
La invisibilidad durante el ataque se hace posible por el juicioso, invisible, uso del periscopio, el lanzamiento del torpedo sin producir olas, y la ausencia de burbujas en su estela.

94.)
La eficacia de los equipos de detección por sonido y ASDIC del enemigo depende del estado de la mar, la naturaleza del agua (por ejemplo, condiciones de “estratificación”, etc.), la velocidad del enemigo (véase la Sección I, B, II y III), la atención del personal, y otros factores. El peligro de ser detectado por el enemigo no debe impedir la realización del fatal ataque a corta distancia.

95.)
Cuando se ataque barcos a baja y media velocidad, a corta distancia, es balísticamente ventajoso disparar con un ángulo respecto al blanco de 90º, dado que los errores al estimar la posición serán así de menor importancia, además de que la velocidad puede ser más exactamente medida en esta situación. Si la distancia es mayor (más de 1000 metros), y el blanco se está moviendo a alta velocidad, se debe intentar lanzar el torpedo con un ángulo menor, como 60º.

96.)
El modo de realizar el ataque se basa, mientras no sea posible medir la distancia con la correspondiente deflexión (cambio de rumbo), en los datos del enemigo obtenidos por la observación durante la preparación del ataque bajo el agua, o en la estima de estos bajo el agua: posición, velocidad, distancia. La estimación de los datos del blanco desde el submarino, y con la ayuda del sistema óptico del periscopio, es difícil, y requiere una práctica continua y minuciosa.

97.)
La estimación de la posición es más fácil cuando el submarino se sitúa por delante de la trayectoria. Si el sol está detrás del objetivo, el cálculo de la posición es difícil.

98.)
La velocidad del enemigo puede ser calculada mejor desde una posición adelantada a su trayectoria. Para calcular su velocidad, debe ponerse la atención en el agua de la popa mejor que en la que levanta la proa, porque, si la forma de esta es estrecha (apuntada), el efecto visible del avance resulta frecuentemente difícil de apreciar. Asimismo, resulta más complicado camuflar la popa (por ejemplo, creando la impresión de movimiento, etc.).
Cuando se estima la velocidad del enemigo, su curso en relación a la dirección de las olas, así como el cambio de rumbo, debe ser tomado en cuenta.

99.)
Debe aprovecharse cada oportunidad para practicar el cálculo de distancias (por ejemplo, estimándolas). Al estimar las distancias las condiciones de visibilidad juegan un papel importante. Con tiempo despejado, y con el sol a nuestra espalda, es fácil que parezca que los objetos están más cerca. Con mala visibilidad, a contraluz, en condiciones crepusculares (amanecer o anochecer), y a la luz de la luna las distancias se sobreestiman.

100.)
Condiciones favorables para atacar.

a) Con el sol detrás: El oficial de armas [el oficial a cargo de lanzar los torpedos] no está deslumbrado, pero puede ver claramente el perfil del objetivo. Desde el barco enemigo, el periscopio, levantado no más que lo estrictamente necesario, no se ve por los reflejos del sol brillando en el agua; e incluso una estela de burbujas acercándose al barco no se puede ver hasta que es demasiado tarde.
b) Desde barlovento: El periscopio debe moverse con el mar. Las olas, viniendo desde atrás, siempre pasan sobre el periscopio que está en posición correcta, es decir, en una posición baja; y no se producen fácilmente salpicaduras de agua. Además, la vigilancia del enemigo hacia barlovento, sobre todo con viento fuerte, o con lluvia intensa, se encuentra con dificultades.

En cuanto a barlovento (el lado desde el que sopla el viento), si el viento es moderado, los torpedos lanzados desde popa son la excepción, puesto que el submarino, moviéndose con las olas (esto es, hacia sotavento) va avanzando sobre ellas, mientras que moviéndose hacia barlovento –navegando contra el mar- el periscopio puede producir salpicaduras muy visibles incluso cuando se mueve a baja velocidad. Con un viento vivo, de todas maneras, el lado de barlovento es también más favorable para los lanzamientos de popa, porque el enemigo, por rutina, mantiene una mayor vigilancia de sotavento, porque la observación es mejor.
c) Vientos de fuerza 3 a 4 y mar de fuerza 2 a 3 son los más favorables para un ataque, porque el mar mantiene a flor de agua el periscopio, sin interferir en la observación del blanco, y no se perjudica la nivelación del submarino bajo el agua.

101.)
Condiciones desfavorables para el ataque.

a) Mar agitado o marejada: Es difícil mantener el submarino en la profundidad adecuada para el ataque, especialmente cuando el ataque se ha de llevar a cabo contra el mar. Según la eficacia del sistema de equilibrado del submarino, esto supondrá pronto un límite a sus posibilidades de ataque bajo superficie (véase la Sección I, D, 78.). Es con mar agitado cuando un ataque con una dirección paralela a las olas resulta más favorable para el equilibrado del submarino y la correcta profundidad de los torpedos.
b) Mar como un espejo: El enemigo puede observar incluso la menor onda producida por el periscopio en una posición baja. Excepciones: El enemigo viniendo hacia el sol brillante; condiciones crepusculares; noches de luna.
c) Ataque con nubes negras de tormenta al fondo: Incluso el periscopio con el camuflaje más conseguido (pintura) parecerá blanco contra las nubes negras.
d) Contra el sol: La estimación de la velocidad, posición y distancia es considerablemente más difícil; además de que en el ataque realizado contra el sol, existe el peligro de atraer la atención por los destellos de luz causados por la lente del periscopio.

102.)
Vacío.
103.)
Vacío.
104.)
Vacío.

B. Preparando el ataque Bajo el Agua.

105.)
Normas generales para el ataque.
a) El Comandante debe permanecer alerta y receloso durante la patrulla, aunque no haya un blanco; todo puede convertirse en un ataque.
b) Proceda con cuidado cuando haya encontrado un objetivo. El ataque debe llevarse a cabo con resolución indomable y firmeza, hasta que el éxito final, resultante en la aniquilación del enemigo, ha sido logrado. Durante el ataque, aparecen frecuentemente situaciones que pueden parecer un motivo para abandonar. Estos momentos de duda, y estas tentaciones, deben ser vencidas.
c) Nunca se engañe a sí mismo pensando que no hay razón para atacar en ese instante, o para no sujetar al enemigo con la mayor decisión, porque podría haber una razón para creer que una presa mejor puede ser encontrada en otro lugar. Lo que encontró, lo encontró. No permita que pensamientos así le den la idea de intentar ahorrar combustible.
d) El ataque solo debe ser pospuesto en caso de imperativa necesidad, por ejemplo al anochecer –si pudiera estar demasiado oscuro para un lanzamiento de torpedos bajo el agua- para poder realizar un ataque en superficie después de la caída de la noche, con mayor seguridad y mejores posibilidades de éxito.
e) En cada ataque submarino, ya sea de día o de noche, debe intentarse obtener datos fiables para dirigir el torpedo, explotando todas las posibilidades con cuidado y deliberación (midiendo la deflexión con la ayuda de la línea del horizonte, aumenta el tamaño de los mástiles a una altura dada en la escala 1/16, revisando el rumbo y velocidad, durante el día y la noche, en superficie).
No ataque de modo inmediato sin preparación; el éxito no puede lograrse así.
f) No ataque desde posiciones que no ofrecen posibilidad de éxito. Mantenga la cabeza fría y espere, para hacer– durante el día, si hay suficiente claridad- un segundo ataque mediante otra maniobra de alcance, o para atacar por la noche.
g) Son objetivos particularmente difíciles para el submarino: los destructores, debido a su velocidad y el blanco relativamente pequeño que ofrecen, y los submarinos, por su escasa altura (dificultad para medir la distancia) y su forma sobre el agua, que es desfavorable para estimar su posición. Consecuentemente, los ataques a destructores y submarinos solo se llevarán a cabo a corta distancia. No con disparos aislados; sino “en abanico”
h) Durante la guerra, siempre se está mucho más alejado del enemigo de lo que uno piensa, especialmente por la noche. Resista entonces; y acérquese.
Disparar a corta distancia también supone una mayor seguridad para su barco. En la vecindad de sus propios buques la escolta enemiga no se atreverá a lanzar cargas de profundidad.

106.)
Como una cuestión de principios, cada ataque bajo el agua debe estar tan preparado y llevado a cabo que el lanzamiento de los torpedos se pueda realizar en el primer momento posible. Las buenas oportunidades de atacar se pueden perder por una vacilación. Si las condiciones lo permiten, el submarino debe por tanto ir al encuentro del enemigo. Es un error mantenerse frente al enemigo y esperar a que este pase a la distancia adecuada.

107.)
El Comandante debe ser rápido, resuelto y versátil, y estar guiado por las circunstancias para decidir que método de ataque es el más favorable, y logrará el éxito más rápidamente. Mientras el enemigo está a tiro, el submarino debe estar en posición de lanzar un torpedo en cualquier momento, en caso de que el enemigo realice contramedidas, virando, etc., incluso si la posición más favorable deseada para lanzar el ataque, por ejemplo, un ángulo de 90º, no se va a lograr. El Comandante nunca debe concentrarse de un modo rígido y cuadriculado en una cierta posición, y trabajar con ese exclusivo punto de vista.

108.)
Teniendo en cuenta la escasa velocidad del submarino bajo el agua, es precisa una posición adelantada en la trayectoria del enemigo cuando queremos realizar un ataque bajo superficie correcto. La posición inicial de este ataque debe ser la más adelantada respecto a la trayectoria del enemigo, la distancia más grande se da entre el submarino y el enemigo. Con visibilidad normal y condiciones normales, el submarino no debe por lo tanto sumergirse hasta que alcanza la posición 0º respecto al curso general del enemigo.

109.)
Si el submarino no está enfrente del curso enemigo cuando este aparece a la vista, se debe intentar alcanzar la posición requerida a máxima velocidad en la superficie. El curso convergente más favorable en relación con el enemigo cuando se le adelanta, es siempre el vertical a la trayectoria de este con tal de que el submarino esté en una posición más adelantada que el frente del enemigo.

110.)
Mientras busca la posición delante del curso enemigo, el submarino no debe poner en peligro su más valiosa ventaja, la invisibilidad. A la luz del día, con tiempo claro, el submarino no debe ser capaz de ver más que las puntas de los mástiles del enemigo (vigías en los mástiles, detectores en lo alto, véase la Sección I, B, .25)

111.)
Debe ponerse atención en las condiciones de visibilidad de distintos mares. Puede haber situaciones donde sea posible acercarse mucho más cerca de un buque de superficie, sin ser vistos inmediatamente, porque el aire no está absolutamente claro, y la línea del horizonte está habitualmente con bruma y niebla. En el Atlántico, un submarino puede ser visto por el enemigo tan pronto como empieza a salir del agua por la curvatura de la superficie –como a veces sucede-, incluso cuando no ha podido ser visto durante mucho tiempo.

112)
La maniobra de preparación del ataque requiere un alto grado de habilidad táctica; su éxito es la condición previa para el consiguiente ataque sumergido, y por ende para el éxito de la operación. Al ser una pieza fundamental, esta maniobra es competencia exclusiva del Comandante, y su preparación y ejecución requiere un atención continua.

113)
En la lucha por conseguir la posición frente a la trayectoria del enemigo, en el límite de las condiciones de visibilidad durante el día, el submarino se ve envuelto en una larga, agotadora y compleja operación. Es un incesante “mantener el horizonte” [es decir, mantener al enemigo en la línea del horizonte] acercándose tan pronto como las puntas de los mástiles se hacen más pequeños y alejándose otra vez, tan pronto vuelven a ser más grandes. En el Atlántico, el extenuante esfuerzo es continuo, hora tras hora, y solo se puede llevar a buen puerto como resultado de una resolución indomable, y una inquebrantable, obstinada renuncia a permitir que el enemigo escape, incluso cuando parece que los progresos son muy lentos. Cualquier cambio de curso por parte del enemigo, o problema con los motores, etc., puede alterar inmediatamente la posición en nuestro favor.

114.)
La maniobra de preparación debe ser siempre aprovechada, para obtener los datos precisos del enemigo (curso, velocidad, patrón de zigzag) con una observación cuidadosa del curso mismo del submarino, del rumbo del barco enemigo, distancia y posición a intervalos regulares de tiempo. Estos datos son casi siempre más fiable que los obtenidos bajo el agua.

115.)
La maniobra de aproximación y el ataque no deben ser abandonados incluso cuando el rumbo muestra pequeños movimientos del enemigo. ¡No deje que las dificultades le echen atrás!

116.)
Vacío.

117.)
Si una maniobra de aproximación tiene éxito o no –dada la baja velocidad del submarino- a la luz del día, depende de la velocidad del enemigo y su posición cuando es divisado. Si la escolta está adelantada, o si el barco tiene cobertura aérea, lo que obliga a frecuentes y prematuras inmersiones, reduciendo así su ya baja velocidad, la maniobra se encuentra con una dificultad adicional. Pero incluso en este caso, el Comandante debe mostrar determinación, y no ceder nada innecesariamente.

118.)
Si el submarino se ve forzado a sumergirse temporalmente por la escolta enemiga, etc., no debe permanecer así demasiado tiempo. Debe siempre intentar volver a superficie lo antes posible, para poder vigilar al enemigo y no perder un tiempo valioso sin una buena razón.

119.)
En caso de un súbito empeoramiento de la visibilidad, debido a rachas de lluvia, etc., debe mantenerse precaución. El submarino debe sumergirse otra vez, si la visibilidad mejorada revela que nos hemos acercado demasiado al enemigo cuando éramos incapaces de verlo.

120.)
Cuando se alcanza una posición suficientemente adelantada respecto a la trayectoria enemiga, (véase .108), el submarino debe moverse hacia aquél en superficie y bajo el agua, siempre esforzándose por conseguir un disparo tan pronto como sea posible, antes de que la posición cambie, es decir, antes de que, por ejemplo, el enemigo cambie de rumbo para frustrar el ataque.

121.)
Vacío.
122.)
Vacío.
123.)
Vacío.
124.)
Vacío.

C. Realizando el Ataque Sumergido.

125.)
El uso “prudente” del periscopio (véase Sección I, B, .31); o sea, el uso del periscopio con intervalos frecuentes, y por breves periodos de tiempo, a nivel de superficie, de modo que no aparezca más grande que un puño, y casi siempre a flor de agua, empieza a unos 4000-5000 metros del enemigo, según el tiempo y las condiciones de luz. Es un error mantener el periscopio bajo todo el rato cuando el enemigo está cerca. En este caso el submarino no es menos visible que durante el uso “prudente”; pero no puede ver nada y eso es muy peligroso. Consecuentemente, el submarino debe llevar a cabo frecuentes observaciones de corta duración, pero, en toda circunstancia, deben ser repetidas una y otra vez.

126.)
El periscopio debe ser solo levantado cuando se navega a baja velocidad. Antes de subirlo, es por tanto necesario reducir la velocidad. De otro modo, si el mar está en calma el periscopio puede ser visto fácilmente, además si se navega con velocidad se producen olas, y una conspicua estela [“Wasserfahne”].

127.)
Si por motivos especiales es necesario incrementar la velocidad, por ejemplo para alcanzar una posición más conveniente para lanzar el ataque, el periscopio debe ser bajado hasta el tope al menos un metro bajo la superficie. Cuando estemos a profundidad para el ataque, no debe ser bajado más que lo estrictamente necesario, para no perder tiempo inútilmente subiendo y bajándolo.

128.)
En un mar en calma, las hélices del submarino producen una ligera onda que se ve en superficie. Si es necesario moverse con velocidad, el periscopio debe bajarse del todo, y hay que sumergirse a 18 metros, hasta donde lo permita la cercanía del enemigo.

129.)
Hacia el fin del ataque, justo antes de que el torpedo sea lanzado, debe ser suficiente para que el oficial de armas pueda completar los datos de curso y posición del enemigo, con ver los topes de los mástiles y las chimeneas.

130.)
Para medir la distancia, debe usarse el aumento X1 en el periscopio, con el aumento X6, no se puede estimar la distancia, debido al sistema óptico monocular del perisopio.
Como principio, el aumento X6 solo debe ser usado de un modo temporal, para observar mejor los detalles del barco, como, por ejemplo, para computar su curso y velocidad, pero nunca para el actual ataque a corta distancia.

131.)
A una distancia de 4000 a 2000 metros, de acuerdo con la velocidad y posición del enemigo, el submarino empieza la fase de ataque.
La siguiente regla práctica sirve para determinar, con buen tiempo, la distancia del submarino para lanzar el torpedo frente al enemigo.
En posición 5º, la distancia lateral al enemigo = 1/10, en posición 10º = 1/5, en posición 15º = ¼, en posición 20º = 1/3, en posición 30º = ½, de la distancia en ese preciso instante.

132.)
El peligro de ser localizados por detección de sonido durante el ataque a corta distancia debe ser contenido, así como las circunstancias lo permitan, moviéndonos tan lentamente como sea posible, con absoluto silencio a bordo (véase Sección I, B, II y III)

133.)
El ataque sumergido también se puede llevar a cabo al amanecer y al anochecer, y en las noches de luna. En estos casos se deben observar los siguientes puntos:

a) Completo oscurecimiento de la torre y la sala de mando, de otro modo la luz es reflejada a considerable distancia, en el periscopio.
b) La estimación de distancia y posición por la noche mediante el periscopio tiene gran dificultad. El submarino puede estar fácilmente más cerca del enemigo de lo que supone.
c) Por la noche, todas las operaciones con periscopio deben llevarse a cabo con el aumento X1, debido al mejor funcionamiento del sistema óptico con poco aumento.
d) La observación del enemigo contra el que se dirige el ataque, y la vigilancia en derredor de los otros buques cercanos, puede ser llevada a cabo, en ciertas circunstancias, por dos periscopios.

134.)
La rara oportunidad de atacar concentraciones de barcos debe ser aprovechada con todos los torpedos, incluso a pesar de la escolta más fuerte. Uno de los barcos de la concentración debe ser atacado aprovechando la posición del blanco para aniquilarlo al final; inmediatamente después un segundo y un tercer barco deben ser atacados cuando sea posible.

135.)
Es difícil conocer la forma de una concentración de barcos a profundidad de periscopio, y a distancia. Si el grupo enemigo forma a lo ancho (formación roma, línea a lo ancho, doble línea de frente, formación rota) es ventajoso dejarse meter en la escuadra desde el frente, y disparar los torpedos desde un ángulo. Las ventajas de esta posición en el grupo enemigo son: Cobertura menos eficiente y menos vigilancia por parte del enemigo, y por tanto un tiempo máximo para decidir el ataque.
Atacando una formación en punta, el lado abierto es más favorable, porque las oportunidades de acertar son mejores (los blancos se solapan). Además el submarino corre menos peligro de ser embestido por el lado abierto, y puede por tanto llevar a cabo el ataque con una mayor deliberación.

136.)
Si durante el ataque a un convoy, surge la necesidad de sumergirse repentinamente a una profundidad de 20 metros, como protección contra los barcos de escolta o ataques aéreos (es decir, porque hay peligro de ser embestido o visto) en ningún caso debe abandonarse el ataque por ello. Por consiguiente, cuando navegando a 20 metros, el submarino pierde contacto de la dirección del ataque, en ciertas circunstancias puede ser recomendable salir del convoy, a toda máquina, y volver de nuevo con una pequeña divergencia del curso general del enemigo, para reanudar el ataque desde fuera. Si el convoy es largo, siempre hay una posibilidad de disparar a los últimos barcos.

137.)
Vacío.
138.)
Vacío.
139.)
Vacío.
140.)
Vacío

D. Métodos de Ataque: Lanzamiento Bajo el Agua de Torpedos.

141.)
El ataque bajo el agua ordinario se lleva a cabo con la ayuda sistema de control de fuego, a alcance máximo. Si todo el sistema de control deja de funcionar, y en el caso de fallos inexplicados, se realiza el ataque de proa con torpedo característico. Estos métodos de ataque deben ser dominados por el Comandante, y usados de acuerdo a las circunstancias.

I. Ataque a Alcance Máximo

142.)
Ventajas del ataque a alcance máximo.

a) El Comandante está libre de la necesidad de calcular la dirección del ataque, y de maniobrar con ese rumbo, y puede dedicar su atención enteramente a asegurar una posición favorable para el ataque. La única necesidad es situar el blanco dentro del ángulo cubierto por los torpedos a la menor distancia de fuego.
b) Las posibilidades de usar torpedo son considerablemente mayores, y en caso de necesidad, todo el ángulo del torpedo puede ser siempre aprovechado, y el torpedo lanzado en cualquier dirección.
c) El sistema de control de fuego tiene en cuenta el paralaje en el tubo del torpedo, así que, si los datos de fuego son correctos, el punto de mira normalmente coincide con el centro del blanco.
d) La distancia puede ser siempre leída, y el ángulo de dispersión, y el círculo de giro del submarino puede ser expresado rápidamente en el cálculo para mejorar el ángulo de puntería, y ser usado por medio del sistema de control de fuego.
e) Las situaciones difíciles y rápidamente cambiantes (alta velocidad del enemigo, cambios frecuentes de curso) pueden ser dominados por un submarino con control de fuego en circunstancias en las que otro sin control se ve forzado a renunciar al ataque con torpedo debido a la incapacidad del submarino para girar rápidamente bajo el agua.

143.)
La importante dificultad del ataque a máximo alcance de torpedo -y esto es aplicable a todos los ataques con ángulo- es el correcto cálculo de la distancia como base para el cálculo de la convergencia. En caso de imprecisión en la determinación de la distancia, más especialmente disparando desde cerca, y durante ataques “en passant”, hay que esforzarse siempre en disparar con el ángulo más pequeño posible, para evitar fallar como resultado de un valor de convergencia erróneo. Si el ángulo es grande, un cálculo equivocado de la distancia, especialmente si es menor de 1000 metros, produce errores en el blanco.

144.)
Dado que el ataque a máximo alcance, cuando se lleva a cabo bajo el agua, a diferencia del ataque de proa convencional, requiere un equipo técnico complejo con mayor personal, y que correspondientemente hay más posibilidades de error, es especialmente necesario el entrenamiento cuidadoso de todos los participantes, y una gran atención en el equipo.

145.)
Si el sistema eléctrico del control de fuego no funciona, no vuelva de primeras a los métodos primitivos del ataque de proa, popa o con ángulo, sin usar todas las posibilidades del dispositivo (empleándolo como una calculadora mecánica del ángulo de fuego). Deben realizarse frecuentes ensayos de los procedimientos a emplear cuando falle el sistema eléctrico.

II. Ataque Convencional con Torpedo de Proa.

146.)
Procedimiento:

Determinación del curso del enemigo por posición y rumbo;
a) Calculo de la velocidad del enemigo;
b) Búsqueda del ángulo director para la posición requerida;
c) Colocación del submarino en el curso del ataque;

Curso para el ataque = Marcación de la orientación del enemigo + (estribor) – (babor) Ángulo director, según se vaya a atacar por el estribor o babor del enemigo.

Si se pretende atacar desde un ángulo más estrecho, la orientación de la posición a tomar cuando se lance el torpedo debe ser hallada para calcular el curso del ataque, en lugar de la trayectoria en diagonal del objetivo.

d) “Flanqueando” el curso (es decir, manteniéndonos delante, o detrás, de la dirección del ataque), el submarino debe aproximarse a corta distancia, y tomar una posición favorable (en torno a 90º, etc.). Mientras se hace esto, son precisas continuas observaciones de las variaciones en la distancia y rumbo usando el periscopio con habilidad.
e) Si la derrota y velocidad del enemigo se han calculado correctamente, este debe hallarse en posición 90º, etc., cuando entre el D3A. Si esto no sucede, el momento del disparo debe ser anticipado o retardado, lanzando el torpedo mientras se gira en la misma dirección, o contra, el blanco, para aprovechar una colocación más favorable.

III. Ataque Convencional con Torpedo de Popa.

147.)
El ataque convencional con torpedo de popa solo, puede realizarse o cuando el submarino está justo detrás del enemigo, o cuando, debido a un repentino cambio de posición de este, el uso del torpedo de popa es más ventajoso que el de los de proa.

Procedimiento:

a) Si el submarino está detrás del enemigo, debe ir a encontrarlo, para llevar a cabo el ataque de popa. Moverse contra el enemigo es mejor que moverse con él, porque, en este caso, el submarino, al girar en contra para tomar la dirección del ataque, tiene que maniobrar menos para doblar el ángulo director.
b) Calcular el curso y velocidad del enemigo
c) Determinar el ángulo director para la posición de fuego requerida de 90º, etc.
d) Colocar el submarino en el curso del ataque. Los cambios de curso deben ser efectuados de acuerdo a la velocidad con la que el enemigo se está acercando. No vire demasiado deprisa, o la distancia se hará demasiado grande. Mantenga la cabeza fría.

Dirección del ataque = Contra marcación + (estribor) - (babor) ángulo director,

Según se vaya a atacar el lado de estribor o el de babor. Si se ataca desde un ángulo más pequeño, la contra marcación de la marcación de la posición prevista para el lanzamiento, por ejemplo, 60º, debe ser ajustada.

IV. Ataque con ángulo [con Giroscopio]

148.)
El ataque con ángulo tiene las siguientes importantes ventajas:

a) El submarino puede moverse más libremente durante la realización del ataque, y no necesita, como cuando se realizan los ataques convencionales, acercarse al enemigo casi hasta el final, manteniendo su posición y distancia, bajo constante observación.
b) El submarino no atraviesa las estelas de los escoltas como debe hacerlo cuando realiza el ataque de proa normal.
c) En caso de un ataque de proa a demasiada proximidad, o por cambios súbitos del rumbo enemigo, es todavía posible lanzar torpedos.
d) Si la formación enemiga es a lo ancho, el ataque con ángulo da la mejor oportunidad para atacar varios blancos en ambos lados, permitiendo a uno mismo ser sobrepasado por el convoy.

149.)
El ataque con ángulo consiste básicamente en:

1. El disparo con 45º
2. El disparo con 90º

El Comandante puede hacer uso de otros métodos de ataque, si es capaz de realizar los cálculos necesarios durante el ataque, sin haber sido previamente ensayados, del mismo modo que los dos sistemas más usuales de ataque con ángulo.

1. El disparo con 45º.


150.)
Método de ejecución:

• Sitúe el submarino en curso:


Aa) Proa 45º, disparo con ángulo;

Proa del submarino en la misma dirección que el curso del enemigo (“running fight”)

Dirección del ataque (curso) = Diagonal de la dirección del enemigo + (estribor) – (babor)
(45º + ángulo director), según se pretenda atacar el lado de estribor o de babor del blanco.

Cuando se dispara desde un ángulo más estrecho, el procedimiento como en el ataque de proa convencional, es ajustar la marcación en la posición de lanzamiento, con el propósito de calcular la dirección del ataque, por ejemplo 60º en vez de la diagonal de la marcación del blanco.

Proa del submarino en la dirección opuesta al curso del enemigo (“en passant”):

Dirección del ataque (curso) = Diagonal de la dirección del enemigo - (estribor) + (babor)
(45º - ángulo director), según se pretenda atacar el lado de estribor o de babor del blanco.

Bb) ) Disparo con ángulo de popa 45º:

a) Proa del submarino en la misma dirección que el curso del enemigo:

Dirección del ataque = Contra marcación de la diagonal del enemigo + (babor) – (estribor) (ángulo director de 45º)

Según se pretenda atacar el lado de estribor o de babor del blanco, para ángulos más estrechos el procedimiento es calcular el curso (dirección del ataque) del mismo modo a como ha sido descrito al tratar los otros sistemas de ataque, antes mencionados.

Ataque “en passant” (proa del submarino en dirección opuesta al curso del enemigo):

Dirección del ataque = Contra marcación de la diagonal del enemigo - (babor) + (estribor) (ángulo director de 45º)

Según se pretenda atacar el lado de estribor o de babor del blanco.

• Ajuste el ángulo director. Gire el dial graduado en el anillo del periscopio a 45º desde la marca de 0º hacia el blanco, y después ajuste el ángulo director desde la marca de 45º hasta la posición del blanco; por ejemplo, si el curso del enemigo es hacia la izquierda, el ángulo director debe ajustarse a la izquierda de la marca de 45º, y viceversa. Puntos a tener en cuenta: El ángulo director siempre está fuera del ángulo de 45º del torpedo, cuando este antes de girar, discurre en la misma dirección que el blanco (para el ataque de proa en “running fight”, para ataques de popa “en passant”); el ángulo director queda dentro del ángulo de 45º del torpedo, cuando el torpedo, antes de girar, discurre en dirección opuesta al blanco (para el ataque de proa en ataques “en passant”, para ataques de popa en “running fight”).En ambos casos el ángulo director debe ser siempre ajustado en la dirección del blanco desde la marca de 45º.
• Para convergencia 50, permita movimiento delante o detrás; para el anterior, cuando el torpedo, antes de girar, discurre en dirección opuesta al blanco (para el ataque de proa en ataques “en passant”, para ataques de popa en “running fight”), y para el último, cuando el torpedo, antes de girar, se mueve en la misma dirección que el blanco (para el ataque de proa en “running fight”, para ataques de popa “en passant”).

2. El disparo con 90º.

151.)
El ataque con ángulo de 90º solo debe ser usado con pequeñas convergencias, por ejemplo, cuando el torpedo, antes de girar, se mueve en la misma dirección que el blanco. Es muy difícil estimar el ángulo director para convergencias lejanas, especialmente en ataques a corta distancia.
Consecuentemente, el ataque de 90º con un pequeño desplazamiento de la convergencia del blanco se usa, en “running fights” en ataques de proa; en ataques “en passant” en la forma de ataques de popa.

152.)
Procedimiento.

a) Sitúe el submarino en la dirección del ataque (curso).
Aa) Disparo con 90º de proa en “running fight”

Dirección del ataque = Contra marcación de la diagonal del enemigo + (babor) – (estribor) (ángulo director + 90º)

Según se pretenda atacar el lado de estribor o de babor del blanco.
Para ángulos más estrechos, el procedimiento es calcular el curso (dirección del ataque) del mismo modo a como ha sido descrito al tratar los otros sistemas de ataque antes mencionados.

Bb) Disparo con 90º de popa “en passant”

Dirección del ataque (curso) = Diagonal del enemigo - (estribor) + (babor)
(90º - ángulo director), según se pretenda atacar el lado de estribor o de babor del blanco.

b) Ajuste el ángulo director. Ajuste el ángulo director. Gire el dial graduado en el anillo del periscopio a 90º desde la marca de 0º hacia el blanco, y después ajuste el ángulo director desde la marca de 90º hasta la posición del blanco; por ejemplo, si el curso del enemigo es hacia la izquierda, el ángulo director debe ajustarse a la izquierda de la marca de 90º, y viceversa (véase también .146 b).
c) Prevea un espacio para retroceder al ajustar la convergencia.

153.)
La principal dificultad en el ataque con torpedo a máximo alcance – y esto es aplicable a todos los ataques con ángulo- es el cálculo preciso de la distancia como base para hallar la convergencia. En caso de no tener certeza de medir la distancia correctamente, especialmente al lanzar torpedos a corta distancia, y durante los encuentros “en passant”, es preciso disparar siempre con el mínimo ángulo posible, para evitar fallos debidos a esta causa. Si el ángulo es grande, una errónea estimación de la distancia, sobre todo si son menores a 1000 metros, produce errores en la convergencia.

154.)
Vacío.
155.)
Vacío.
156.)
Vacío.
157.)
Vacío.
158.)
Vacío.
159.)
Vacío.
160.)
Vacío.
161.)
Vacío.
162.)
Vacío.
163.)
Vacío.
164.)
Vacío.
165.)
Vacío.
166.)
Vacío.
167.)
Vacío.
168.)
Vacío.
169.)
Vacío.
170.)
Vacío.

E. Uso de los Torpedos.

171.)
Así como el abastecimiento de torpedos lo permita, varios disparos, en la forma de múltiples descargas (de dos o tres disparos) deben ser disparados contra todo blanco que merezca la pena, incluso a corta distancia, y cuando los cálculos no tienen duda, en este caso todos los torpedos deben golpear el objetivo, con el fin de asegurar la aniquilación del enemigo. Esto significa que deben ser lanzados contra distintos puntos del objetivo.

172.)
Si la distancia es mayor de 1000 metros, o si no hay certeza de la fiabilidad de los datos de puntería (alta velocidad del enemigo), varios torpedos (2, 3, ó 4) deben ser enviados en “abanico”. La idea es asegurar un impacto. Es mejor lograr solo un impacto que perder varios disparos consecutivos.
La puntería debe por consiguiente cubrir los alrededores del área de dispersión del blanco; es decir, los disparos deben ser desplegados a lo ancho de un área de dispersión en relación a un torpedo apuntado con un dato estimado (si se hacen 2 ó 4 disparos, respecto a un disparo imaginario en el centro)
Si es necesario un disparo final para hundir un barco dañado, recuerde que el número de fallos al rematar es proporcionalmente más grande que los producidos durante los ataques.

a) Al rematar guíe el submarino hacia el blanco inmóvil, en posición 90º a una distancia de 2000 a 3000 metros, y aproxímese lentamente, manteniendo el rumbo cuidadosamente, para hallar hacia donde mantiene la proa todavía. Cuando la variación de la dirección haya sido calculada, la velocidad debe ser introducida en el ordenador de datos del torpedo, o el enemigo debe ser liquidado por el ataque convencional de proa o popa. La velocidad del enemigo debe ser tomada en consideración para determinar el desplazamiento punto de mira sobre el objetivo.
b) Acérquese lo más posible, distancia por debajo de 1000 metros. En noches de luna y a la luz del día, sumérjase una vez más y ataque a unos 400 a 500 metros.
c) Si, en áreas de mar remotas, no se espera una llegada a tiempo de fuerzas enemigas, el disparo final no debe ser precipitado. Muchos barcos se hunden solo después de 2 a 3 horas.
d) Si se divisan fuerzas antisubmarinas (navales o aéreas), el torpedo final debe ser lanzado cuanto antes.
e) En las circunstancias descritas en c), debe calcularse la posibilidad de destruir la presa con fuego de cañón, en vez del torpedo final. Véase también .277)

174.)
Vacío.

F. Qué Hacer Tras un Ataque Bajo el Agua.

175.)
Si es posible, el submarino debe permanecer a profundidad de periscopio, para poder hacer observaciones después del ataque, y decidir si se necesita otro torpedo para completar la destrucción del enemigo.
Lema: “¡Es preferible destruir poco que dañar mucho!”

176.)
Aproveche la posición de ataque conseguida cerca del convoy, o en la vecindad de varios objetivos, para lanzar en rápida sucesión varios torpedos contra varios objetivos, haciendo uso de las posibilidades del sistema de control de fuego. No hay certeza de que una posición de ataque tan favorable sea lograda otra vez. Véase .171.

177.)
Si el submarino permanece a profundidad de periscopio después del ataque, tendrá la ventaja de poder observar los métodos y extensión de las contramedidas enemigas, además de encontrar oportunidades nuevas para atacar. De este modo el submarino es capaz de descubrir grietas en las fuerzas perseguidoras del enemigo, a través de las cuales puede escapar.
178.)
Si no quedan posibilidades de atacar, el submarino debe abandonar la escena de la acción. Si hay peligro de ser perseguido por fonolocalización, debe moverse a “velocidad silenciosa”.
Si el peligro anterior no existe, debido a las interferencias producidas por los propios sonidos del enemigo, el submarino debe dejar la escena, y alejarse de la dirección del torpedo, a toda máquina.

179.)
No se sumerja a menos que sea absolutamente necesario. Si lo hace, se queda ciego y sin ayuda. Por tanto, no se sumerja a poca profundidad a menos que la amenaza del peligro de los barcos de escolta en los alrededores sea real e inminente.

180.)
Si el submarino se ve obligado a sumergirse tras un ataque, debido a la proximidad de fuerzas enemigas, debe primeramente bajar a toda velocidad en una dirección lejos de la escena de la acción y de la dirección del torpedo. Durante la primera confusión tras el impacto del torpedo, o durante el lanzamiento de las cargas de profundidad, los escoltas no podrán usar ni el ASDIC ni la fonolocalización.
No retome la patrulla de reconocimiento hasta que haya puesto distancia de por medio, tanto en latitud como en longitud, entre el submarino y la zona del ataque, donde este ha sido visto por el enemigo.
Después de que el buque se ha sumergido, y se encuentra nivelado a la profundidad requerida, apague todos los sistemas, escuche cuidadosamente, para saber lo que el enemigo está haciendo, y actúe en consecuencia.

181.)
¡Sumérjase siempre a baja profundidad dinámicamente! Inundar es un error; El submarino automáticamente se vuelve más pesado según aumenta la profundidad (filtraciones en los compartimentos de lastre de popa y otras aberturas, contracción del cuerpo del submarino) y bien puede suceder que se acabe descendiendo a una profundidad mayor de la que se pretende. Consecuentemente bajando a profundidad considerable, debe usarse la máxima potencia del motor, y es también recomendable hacerlo para lanzar fuera el buque (por ejemplo, en el caso del tipo VII, aproximadamente una tonelada).

182.)
Nivelando el submarino en el descenso para alcanzar la baja profundidad requerida, el equilibrado debe hacerse primero con los hidroplanos, si se prevé que esto no va a ser suficiente; no es necesario nivelar con agua hasta que se alcanza la profundidad. Debe ponerse atención en nivelar manualmente; las maniobras extremas no deben ser realizadas innecesariamente, solo en situaciones peligrosas.

183.)
No se sumerja a una profundidad innecesaria, esto también puede resultar peligroso; los compartimentos de lastre de popa y otros cierres pueden agrietarse, las juntas se ven sometidas a gran tensión. Elija siempre el peligro menor entre el de las cargas de profundidad contra el de una vía de agua producida por la presión.

184.)
Respecto a las medidas a tomar contra la persecución por ASDIC y por sonido, véase la Sección IV.

185.)
Vuelva a profundidad de periscopio solo tras una cuidadosa escucha de señales de ASDIC o sonidos del enemigo.

186.)
Cuando el buque sube tras una inmersión a gran profundidad, todas las escotillas y cierres deben ser aflojados gradualmente, especialmente si han sido apretados para resistir las condiciones de presión.

187.)
Antes de salir a superficie después de navegar a gran profundidad, hay que nivelar a profundidad de periscopio, así como estar preparados para volver abajo tan pronto como se emerja, en caso de alarma.

188.)
Antes de salir a superficie, reduzca todo lo posible cualquier presión de aire excesiva en el submarino, por medio de bombeo.

189.)
Después de salir, antes de vaciar los compartimentos de aire comprimido, debe examinarse rápida pero meticulosamente la superficie del mar desde el puente (véase la Sección I, B, .29).

190.)
Vacío.
191.)
Vacío.
192.)
Vacío.
193.)
Vacío.
194.)
Vacío.

Sección III

El Ataque En Superficie con Torpedo

A. Reglas Fundamentales del Ataque Nocturno en Superficie.


195.)
El ataque en superficie con torpedo solo puede realizarse por la noche. Su objeto es el mismo que bajo el agua, y depende de los mismos factores balísticos; es decir, el ataque con torpedo a corta distancia realizado sin previo aviso y que toma al enemigo por sorpresa (véase la Sección II, A, .91).

196.)
Las condiciones que afectan al ataque nocturno son muy variables. Dependen del tipo de enemigo con el que hay que tratar, su escolta, el curso y la velocidad, la visibilidad y la luz, el estado de la mar, etc. El torpedo será por consiguiente lanzado desde posiciones muy distintas y distancias variables, dependiendo de las velocidades y cambios de curso del submarino, según este navegando en un curso recto, o virando pronunciadamente, evitando al mismo tiempo la escolta. Debido a la baja velocidad del submarino, el Comandante tendrá, por regla general, la necesidad de atacar desde la posición que se le ofrezca, cuando encuentre al enemigo.

197.)
No hay, por ello, reglas fijas y sencillas para el ataque nocturno en superficie. Solo se pueden establecer las que siguen como generalmente correctas:

a) Al igual que en el ataque sumergido, el ataque nocturno debe ser lanzado, siempre que sea posible, en una posición frente a la trayectoria del enemigo, de 90º a 60º.
b) El curso del ataque en superficie debe ser siempre seguido en la brújula, de otro modo el Comandante puede perder cuenta de la posición.
c) En la maniobra de alcance, debe hacerse un uso constante de la marcación del rumbo, y su variación debe ser observada siempre. Nunca debe abandonarse el ataque, incluso cuando solo se aprecien progresos muy pequeños. Si, a pesar de todos los esfuerzos, no se puede atacar a la luz del día, debe hacerse exitosamente por la noche. Los datos obtenidos son casi siempre más exactos que los estimados durante el ataque.

Los cálculos por la noche (distancias, posición, etc.) son resultado de una larga experiencia, y requieren mucha práctica.

d) Por la noche, pueden producirse errores importantes en los datos de fuego. Por tanto hay que acercarse lo más posible, de modo que estos no tengan demasiada importancia por el corto trayecto del torpedo. Incluso si el submarino debe ser visto, el enemigo no puede tener posibilidad de esquivar el torpedo.
e) La distancia mínima para el ataque nocturno es también de 300 metros (véase la Sección II, A, .92)
f) Por la noche, el lanzamiento no debe realizarse prematuramente con un ángulo desde proa demasiado pequeño. Los lanzadores de torpedo sin experiencia (T.C.O.) tienen la tendencia de considerar, por la noche, el ángulo desde la proa más pequeño de lo que es realmente. El Comandante debe por tanto mantener la sangre fría, y no dar la orden de fuego antes de tiempo.
g) Una indicación cierta de la velocidad del enemigo la da el tamaño de las maniobras de viraje al seguirle –dependiendo de la distancia- en un curso directo.
h) La distancia se suele subestimar por la noche (véase la Sección II, A, .99). No se permita ser engañado por el tamaño creciente de la sombra del blanco, y no dispare prematuramente desde demasiado lejos.

198.)
Durante un ataque nocturno en superficie, el submarino puede:

I. Ser avistado,
II. Ser detectado por el sonido,
III. Ser localizado por ASDIC,

I. Peligro de Ser Avistado.

199.)
Como principio, el Comandante debe tener presente que el submarino siempre es más difícil de ser visto que cualquier barco de superficie, a menos que las condiciones de luz sean excepcionalmente desfavorables. La confianza del Comandante en la invisibilidad del navío por la noche aumentará con cada nueva experiencia. Cada sensación en contrario debe ser superada por la consideración de que el enemigo al cual está atacando, estando a la defensiva, está en una situación más débil, sobre todo respecto a su vigilancia, debido a los largos y penosos periodos de servicio, no se halla en posición de sostener una vigilancia tan buena como la del submarino, el cual, en ese momento está concentrando toda su energía y atención en el desenvolvimiento del ataque.

200.)
La dificultad de detectar al submarino por la noche en superficie se debe a su larga y baja silueta, que llega a desaparecer completamente en el agua, incluso la torre. La torre puede ser más fácilmente detectada por el enemigo cuando asoma por encima del horizonte, sobre la línea de visión del enemigo. Esta es la zona de peligro para un submarino que se aproxima. Contra el fondo del mar únicamente, es muy difícil ver la torre.

201.)
La torre del submarino siempre aparece como un objeto más oscuro, tanto en el horizonte como contra el fondo marino, incluso en la noche más oscura. En nuestras latitudes, el color más conveniente para la torre, de acuerdo con las experiencias obtenidas, es un gris claro o gris-blanco sucio; en el Atlántico, un azul-gris oscuro.

202.)
En vista de que la pintura, especialmente sobre mojado, puede producir reflejos, se debe tener cuidado en no mostrarse al enemigo desde el lado iluminado por la luna. Si las circunstancias lo hacen inevitable se debe volver la silueta afilada hacia él tan pronto como sea posible.

203.)
Tenga cuidado de que el submarino no aparezca sobre el resplandor de la luna en el agua; es decir, en la línea entre la luna y el blanco.

204.)
Condiciones favorables para atacar, que permiten que el submarino no sea visto:
Atacar cuando el enemigo puede ser visto contra la luz del horizonte, o contra la luna, y moverse hacia él desde el horizonte oscuro, o la parte oscura del mar. En este caso, el submarino es invisible incluso a la más corta distancia.

a) Acercarse con el mar, desde barlovento, para disminuir la agitación en la proa, que bien puede llamar la atención, especialmente si la mar está en calma. Por la misma razón es recomendable moverse a baja velocidad cuando se está cerca del enemigo. Esto también tendrá el efecto de reducir las turbulencias de popa, que pueden delatar al barco si el agua está calmada. Además, el lado de barlovento tiene la ventaja de que hace más difícil la observación de los serviolas enemigos, más aún en caso de viento fuerte, o con lluvia.
b) Durante el ataque siempre es necesario y correcto, para acercarse al enemigo, llegar al punto de lanzamiento del torpedo, etc., mostrar el perfil reducido del submarino. Las turbulencias de proa y la popa se confunden en una, y la forma misma del casco, que podría delatarnos por su contorno de espuma si se presenta una superficie mayor a la vista, es entonces invisible. Un buen método para atacar es por tanto mantener el submarino en este perfil estrecho, y mantenerse maniobrando siguiendo “el curso del perro” (“Hundekurve”).
c) Se debe tener cuidado durante el amanecer, debido a la rápida variación del campo de visión.

205.)
Vacío.
206.)
Vacío.

II. Peligro de ser Detectado por el Sonido.

207.)
El ruido de los motores del submarino es a efectos prácticos inaudible en superficie, a través del aire, más especialmente en vista de los sonidos procedentes del enemigo.

208.)
Hasta qué punto los otros sonidos que hace el submarino cuando se mueve en superficie (ruido de hélices, etc.) puede ser detectado por el enemigo, y diferenciado como sonidos de submarino de los que él mismo produce, que se incrementan en relación en proporción a su velocidad y estado de la mar, depende de las circunstancias tratadas en la Sección I, B, II.
Si las condiciones de escucha son buenas, un submarino impulsado por motores diesel moviéndose en superficie puede, no obstante, ser detectado de modo más inequívoco que otro con motores eléctricos en superficie o bajo el agua. Si, por tanto, se puede esperar uso de hidrófonos por el enemigo, y sobre todo si su velocidad es lenta y el mar está calmado, se debe intentar atacar con motores eléctricos si la distancia lo permite, considerando la baja velocidad que da este motor.

209.)
Vacío.

210.)
En ninguna circunstancia el riesgo de ser escuchados por el enemigo durante un ataque nocturno debe ser sobreestimado, y la oportunidad de causar un golpe fatal a corta distancia desaprovechada por ello (véase la Sección II, A, .94)

211.)
Vacío.
212.)
Vacío.
213.)
Vacío.

III. Peligro de ser localizado por ASDIC.

214.)
Un submarino navegando en superficie solo puede ser localizado por ASDIC en raros casos, cuando el mar está en calma y el enemigo se mueve a baja velocidad. Las condiciones de la caza así son menos favorables que cuando el submarino navega bajo el agua en iguales circunstancias, debido al alto nivel de interferencias de la superficie (constante mezcla del agua con el aire por el movimiento del mar y el barco).

215)
El peligro de las operaciones de detección submarina (ASDIC) debe por tanto no ser más temido que el de ser escuchados, y no debe ser tenido en cuenta para abandonar el ataque (véase la Sección II, A, .94).

216.)
Debe asumirse que hay barcos dotados de equipos de localización en superficie (sistemas de detección antisubmarina en superficie). Esta sospecha no debe ser, de cualquier manera, motivo para que el Comandante piense que ha sido detectado cada vez que el enemigo, o sus barcos de escolta, parezca que realizan una maniobra especial. Casi siempre, esos movimientos son maniobras evasivas que se realizan en ese instante. Hasta que no hay bastante certeza de que el submarino está siendo perseguido no debe sumergirse y abandonar el lugar si el enemigo nos puede ver. Actúe entonces de acuerdo con .180). Ejecute cambios repentinos de rumbo antes de sumergirse, o mientras lo hace. Recuerde que las primeras y más peligrosas cargas de profundidad se lanzan en el sitio donde se ha sumergido el submarino, y en la dirección que se supone que se seguirá al alejarse del escenario.

217.)
Vacío.
218.)
Vacío.

B. Atacando de Noche en Superficie.

219.)
Las normas generales de uso del submarino para atacar bajo el agua (véase la Sección II. B, .105) se aplican lógicamente también en superficie por la noche. Hay que poner especial atención en la necesidad de obtener cálculos balísticos fiables incluso de noche,
en cualquier circunstancia y por todos los medios posibles (adelantamiento: véase .105, e).

220.)
En áreas donde se espera contacto con el enemigo por la noche, debe haber al menos un tubo cargado, abierto y preparado para la acción. Si el enemigo es visto repentinamente, en según que casos puede no haber tiempo suficiente para abrir el tubo.

221.)
En la guerra, el éxito o fracaso de las operaciones nocturnas es más que nunca cuestión de una buena vista y una vigilancia atenta. El que ve primero siempre tiene ventaja. Por tanto, el puesto de los que tienen mejor visión nocturna es siempre el puente, especialmente durante el ataque propiamente dicho.
La guardia nocturna debe hacerse solo con prismáticos. Con lluvia intensa, o con mucho oleaje, debe haber siempre un hombre en el puente encargado de proporcionar prismáticos secos mientras limpia los mojados.

222.)
Cuando se avista un blanco, muestre primero el perfil afilado, mantenga el rumbo, calcule el cambio de dirección, y trate después de alcanzar una posición por delante de su derrota, navegando a toda máquina en los límites del campo de visión del enemigo, para poder realizar un ataque convencional desde una posición adelantada. No abandone la tentativa de llevar el submarino a esta posición, y por tanto de atacar, incluso cuando la ventaja de velocidad del submarino le parezca muy pequeña. Cambios de dirección del enemigo pueden variar las posibilidades de éxito del submarino en cualquier momento.

223.)
Debe buscarse el sector más favorable (horizonte oscuro, lado de barlovento, etc.) mientras el submarino está alcanzando la posición de ataque. Si las circunstancias son tales que se prevé que la maniobra de adelantamiento llevará un tiempo, será necesario, en las noches de luna, tener en cuenta el cambio del azimuth de la luna (su recorrido en el cielo) de cara al momento de realización del ataque.
Si las condiciones de visibilidad han cambiado, por cualquier razón, durante la maniobra (cambio en la nubosidad, etc.), podría ser necesario maniobrar alrededor hasta el otro lado para hacer el ataque.

224.)
Vacío.
225.)
Vacío.
226.)
Vacío.

C. Atacando de Noche en Superficie.

227.)
Después de alcanzar la posición deseada delante de la derrota enemiga, empieza el ataque propiamente dicho. En este caso la regla más importante es: Permanezca en su posición más angosta hasta que el torpedo sea lanzado –mantenga el “curso del perro.” Cualquier viraje, incluso momentáneo, que muestre la silueta del submarino puede delatarle.

228.)
Cuando ataque, mantenga el submarino bajo, cualquier otra acción evasiva en superficie, o inmersión de emergencia durante o después del ataque, frente a las escoltas del enemigo, no se puede realizar a tiempo.

229.)
En un encuentro con barcos de escolta enemigos, trate de evitarlos, mientras sea posible, sin sumergirse, para conservar así su movilidad, y poder comprender la situación. En superficie, el Comandante permanece dueño de la situación. Si se sumerge, se queda ciego y estacionario, y debe dejar al enemigo cualquier posibilidad de cambiar las cosas en superficie.

230.)
La ventaja de mostrar la vista más estrecha del submarino al atacar se asegura por el sistema de control de fuego.

231.)
En un encuentro con una formación enemiga, debe aprovecharse esta rara oportunidad, tanto de noche como de día, usando al máximo las posibilidades del buque y de los torpedos. Después del primer blanco, un segundo y un tercero deben ser atacados sin demora. La confusión que se produce normalmente de noche, tras el primer impacto, lo hará todo más fácil.

232.)
Respecto a los disparos múltiples y “en abanico,” las reglas enunciadas más arriba para el disparo bajo superficie (véase la Sección II, E, .171 a 174) también se aplican a su uso en superficie.

233.)
Vacío.
234.)
Vacío.

D. Qué Hacer Después del Ataque Nocturno en Superficie.

235.)
Tras el ataque nocturno, el Comandante debe esforzarse en mantenerse en superficie, para poder observar el resultado, y, si las condiciones son favorables, preparar un segundo y un tercer ataque. No vaya abajo a menos que sea necesario; sumergiéndose queda ciego y sin ayuda. En superficie, el Comandante mantiene las riendas de la
situación, y conserva su libertad de acción. El submarino debe, por lo tanto, sumergirse solo cuando esté obligado a ello por una persecución directa.

236.)
Tras disparar el torpedo, será adecuado en muchos casos girar rápidamente hacia la popa del enemigo, para así evitar el peligroso sector situado a su proa, donde es mayor el riesgo de ser visto y embestido.

237.)
Si el submarino puede mantenerse en superficie tras el ataque, debe hacer una corta huida para poder lanzar el próximo torpedo lo antes posible.

238.)
Si el submarino se ve obligado a sumergirse, a causa de la persecución, debe hacerlo primero a máxima velocidad, y en una dirección contraria al lugar de la acción y a la trayectoria del torpedo. Haciendo esto, no hay que tener en cuenta ningún riesgo de localización por sonido. Después de un impacto por la noche, hay una confusión tal en superficie que el servicio de detección antisubmarina no puede detectar con alguna certeza, ya sea usando hidrófonos o ASDIC, un submarino bajo el agua.

239.)
El submarino debe escapar, bajo el agua, a toda máquina en un rumbo recto, para lograr salir del área cubierta por la defensa el enemigo por el camino más corto. Eso le permitirá emerger otra vez rápidamente.
La dirección de la retirada debe ser una línea oblicua hacia delante respecto al curso del enemigo, no hacia atrás, de modo que podamos alcanzar el barlovento del enemigo, incluso bajo el agua, maniobra que prepara el siguiente ataque.

240.)
Lo lejos que un submarino debe alejarse bajo el agua después de un ataque depende de las condiciones de visibilidad. El enemigo debe estar todavía a la vista al salir del agua; pero usted no debe poder ser visto. En líneas generales, una distancia de 2000 a 3000 metros bastará.

241.)
Saliendo a superficie, se debe observar las reglas enunciadas para ese propósito: fono localización, rápida carga de los tanques de aire comprimido, apertura de la escotilla de la torre sin pérdida de tiempo, inspección del entorno.
Localice al enemigo y vacíe los compartimentos del todo, según las circunstancias.
Si es posible otro ataque, vaya adelante sin demora y hágalo.

242.)
Para normas de actuación en caso de persecución bajo el agua por el enemigo, véase la Sección IV, .246) a .269)

243.)
Vacío.
244.)
Vacío.
245.)
Vacío.

Sección IV
Acciones en Caso de Defensa y Persecución por el Enemigo.


246.)
El objeto de la defensa y ataque antisubmarino enemigo es la destrucción del submarino, ya sea mediante un ataque directo bajo el agua, como obligándolo a mantenerse sumergido hasta el punto de poderlo destruir cundo se ve obligado a salir a superficie.

247.)
Como principio, el submarino objeto de persecución bajo el agua debe actuar de un modo activo, y debe intentar lograr escapar por todos los medios, en lugar de limitarse a esperar, quedando pasivo en el fondo. La actividad del submarino siempre ofrece las mejores posibilidades de deshacerse del enemigo.

248.)
En todas las operaciones, el mayor riesgo para el submarino es al principio, cuando el enemigo, que ha sido testigo del ataque, y lo ha visto sumergirse, se encuentra en la mejor situación para calcular su posición, mientras que este no ha logrado todavía una gran profundidad.
Consecuentemente, si el submarino ha sido detectado, debe abandonar el lugar del ataque, o el sitio donde se ha sumergido, a la máxima velocidad e ir al fondo sin preocuparse de ser escuchado.

249.)
Vacío.

A. Qué hacer en caso de localización por sonido.

250.)
Se llama la atención sobre los comentarios concernientes a fono localización: Sección I, B, II, .46) a .54)

Sugerencias sobre la posibilidad de librarse del enemigo:

a) Tome la marcación de la popa del enemigo por hidrófono.
b) Apague todas las fuentes de sonido del submarino: Pare toda la maquinaria auxiliar que no sea indispensable (bombas, ventiladores, compresores, motor del periscopio, compás giroscópico – sobre todo, los giróscopos secundarios – etc.); el timón principal y los hidroplanos deben ser manejados manualmente; bombeando y nivelando, con aire; manejando la profundidad siempre que sea posible solo con la inclinación de proa, y después equilibrando manualmente.
c) Silencio absoluto de la tripulación; hablando en voz baja, trabajando silenciosamente, moviéndose de puntillas, etc.
d) Sumérjase muy profundo; Cuanto más profunda sea su posición, habrá más posibilidades de no poder ser localizado por sonido.
e) Escape y corra a una distancia adecuada, y hágalo con un rumbo derecho, para lograr alejarse lo máximo de sus perseguidores, no vire frecuentemente, ni haga zigzag continuo, porque implica una pérdida de ventaja.
f) Si es posible, márchese en la estela de las hélices del enemigo, aprovechando los ruidos que se recogen en los hidrófonos.
g) Acelere su velocidad, cuando el enemigo acelere (o cuando exploten las cargas de profundidad), y pare, o reduzca al mínimo las revoluciones del motor, cuando el enemigo pare.

251.)
Vacío.
252.)
Vacío.
253.)
Vacío.

B. Qué Hacer en Caso de Persecución con ASDIC.

254.)
Se llama la atención sobre los comentarios concernientes al sistema de búsqueda antisubmarina: Sección I, B, III, .55) a .64)

Medidas a tomar contra el sistema de búsqueda antisubmarina:

Muestre el perfil estrecho (véase .59) para ofrecer la mínima superficie al eco.

a) Sumérjase a poca profundidad, y haga mediciones constantes de la densidad y temperatura del agua, para calcular que estrato de agua proporciona protección contra el ASDIC – una condición caracterizada por el debilitamiento de los impulsos de eco (véase .56 a y b). La recepción más débil de estos impulsos en el hidrófono del submarino, significa el debilitamiento y por tanto la recepción más imprecisa del retorno del eco en los aparatos de detección del enemigo.
En ciertas circunstancias, un estacionamiento temporal del submarino en el fondo del mar puede ser una medida efectiva contra los medios de detección enemigos. Esto puede ser particularmente efectivo a grandes profundidades, porque es muy difícil de apreciar una diferencia de profundidad de 6 a 8 metros.
b) Silencio absoluto de la tripulación (véase 59., b, .250 b y c)debido a la posibilidad de detectar ruidos en el submarino a través del sistema de detección antisubmarina.
c) Escape a una buena distancia, y corra – no zigzaguee frecuentemente- hágalo con un rumbo recto, para ganar terreno a los buques perseguidores.
d) Acelere cuando el enemigo acelere (o cuando estallen las cargas de profundidad); pare o avance muy despacio cuando el enemigo lo haga, evite moverse deprisa continuamente, ya que el ruido de las hélices batiendo el agua a alta velocidad, como el resto de los sonidos, puede ser detectado (véase la Sección I, B, III, .59 b).
e) Si es posible, escape a través de la estela de las hélices del enemigo, porque su recepción se ve apantallada por las perturbaciones de su propia hélice.
f) En aguas costeras angostas (bahías estrechas, etc.), es recomendable acercarse a la costa, para situarse entre esta y el ASDIC (deflexión y multiplicación de ecos – véase .57, b).
g) A menos de 300 metros del enemigo, el ASDIC resulta ineficaz, debido a la corta distancia.

255.)
Vacío.
256.)
Vacío.
257.)
Vacío.

258.)
De acuerdo a las experiencias que hemos adquirido, parece que el enemigo, en muchos casos, trabaja con una detección por sonido y eco de profundidad combinados. Después de que se ha avistado, informado de la presencia de un submarino o detectado de otro modo (estela de un torpedo, detonación) los cazadores se esfuerzan por conseguir una marcación de su rumbo, probablemente por equipos de localización de sonido – con este fin los perseguidores paran sus motores- para más tarde acercarse al submarino, lanzando ecos continuos, en la dirección indicada y situarlo solamente con ecos de profundidad.

259.)
Una actitud pasiva del submarina, consistente en mantenerse continuamente en el fondo del mar, tiene el peligro de que su posición sea delatada por pérdidas en ciertas partes del casco (trazas de aceite). Consecuentemente, solo se debe recurrir a pararse en el fondo como una solución temporal, como protección específica contra unos ecos de profundidad (véase .254, b), o cuando el submarino hace agua.

260.)
Si es atacado con cargas de profundidad, mantenga una especial vigilancia de las juntas, dado que fácilmente pueden sufrir pérdidas debido a las vibraciones, causando grandes entradas de agua.

261.)
Si es perseguido durante mucho tiempo, la protección que ofrece la oscuridad debe ser aprovechada para escapar en cualquier circunstancia. Si se da el caso, de que la oscuridad se ha perdido, y el submarino se encuentra, al amanecer, todavía seguido y amenazado, podría haberse hecho demasiado tarde para escapar, especialmente en áreas y estaciones del año donde hay muchas horas de luz.

262.)
Después de navegar mucho tiempo a gran profundidad, o subiendo, antes de emerger; deben observarse las siguientes normas:

a) Todas las juntas deben ser aflojadas gradualmente, más especialmente si han sido apretadas para bajar a profundidad;
b) Antes de salir a superficie, ponga el equilibrado en orden otra vez, para estar preparado para una inmersión de emergencia después de emerger;
c) Antes de salir, bombee cualquier exceso de presión de aire en el buque.

Véase también la Sección II, F .185.) a 189.)

263.)
Como principio general, cada Comandante – dada la posibilidad de que un día pueda estar rodeado de fuerzas enemigas y encerrado, encontrándose en una situación sin esperanza – debe planear y preparar la voladura del submarino por la propia tripulación, en cada detalle, respecto a las circunstancias de una emergencia así y al procedimiento a seguir. Esta posibilidad debe ser tenida en cuenta sobre todo en el caso de operaciones enemigas en aguas poco profundas.

264.)
Preparativos para el barrenado del submarino.

a) Coloque cargas explosivas (petardos) con el propósito de producir varias vías de agua en el casco, en las posiciones más adecuadas (válvulas de fondo para la admisión de agua para refrigeración de los motores diesel, válvulas de fondo para la toma de agua del mar para inundar los tubos de los torpedos, salidas de humos de los escapes del diesel con las aletas abiertas).
Coloque cargas explosivas o cilindros de alto explosivo para conseguir la destrucción efectiva de los equipos de alto secreto (equipamiento de radio, hidrófonos y sistemas de detección de blancos, periscopios, sistema de control
b) de fuego, etc.). Si no hay bastantes cartuchos explosivos y cilindros de alto explosivo disponibles para ello, el equipo debe ser hecho pedazos, de modo que quede inservible.
c) Destruya los documentos secretos de especial importancia con ácido, envuelva el resto en un fardo, especialmente los códigos secretos de radio secretos, y lástrelo adecuadamente con piezas de hierro, para lanzarlo por la borda en cuanto emerja.
d) Saque los componentes y mecanismos secretos de las armas, que, cuando el submarino sea abandonado, deben ser lanzados separadamente por la borda (espoletas de combate, etc.)
e) Prepare un mensaje de radio conciso, para poder informar al Cuartel General sobre la destrucción por usted mismo del submarino, si es todavía posible emerger.
f) Una vez que el submarino ha salido a superficie por última vez, abra las válvulas del diesel delanteras y traseras, y vacíe todo el aire comprimido de los tanques mediante sus válvulas de descarga.

265.)
Si es necesario barrenar el buque muy cerca del enemigo perseguidor, y si la posición lo permite, el Comandante debe en ese momento preocuparse principalmente por las posibilidades de hacer daño y destruir al enemigo, y debe usar sus últimas armas para tratar de combatirlo.
Entonces las fuerzas de cobertura enemigas deben ser mantenidas en jaque con todos los medios a su disposición (cañón, ametralladora, subfusiles, etc.), hasta que se hayan tomado todas las medidas para la destrucción efectiva del submarino.

C. Qué hacer en Caso de Actividad Aérea Enemiga.

266.)
Para normas generales de actuación en caso de actividad aérea enemiga véase .33 a .41
En áreas especialmente amenazas por la actividad aérea enemiga, la vigilancia debe ser siempre realizada por los mejores miembros de la tripulación, las armas antiaéreas deben estar preparadas para la acción, y ocupadas, y su operatividad debe estar garantizada por frecuentes sustituciones y ensayos (pruebas de fuego).

267.)
Durante la travesía, la seguridad del barco es la principal consideración durante las operaciones. Durante la travesía, por tanto, el submarino debe sumergirse tan pronto como sepa que aviones enemigos están tratando de localizarlo (por radar o búsqueda visual); cuando atacan, no debe permitirse olvidar esto en ninguna operación de reconocimiento de aviones enemigos.

268.)
Los aviones que han localizado al submarino por radar o por mediante la vista, atacan, siempre que es posible desde el sol, o en el rumbo del submarino o en la dirección en la que está sumergiéndose, y por la noche enciende sus focos poco antes de atacar.

269.)
Reglas fundamentales: Cuando un aeroplano que no vuela en la dirección del submarino es visto a distancia, no se sumerja por norma general, pero gire alejándose, muestre el perfil estrecho, y reduzca la velocidad, de modo que la línea de espuma en la estela del submarino desaparezca.
Si un aeroplano visto a distancia vuela hacia el submarino, sumérjase sin pérdida de tiempo.
Si un aeroplano es avistado por la noche solo cuando sus luces se encienden volando sobre nosotros, o cerca, de modo que debe hacer otra pasada para atacar, hay que sumergirse inmediatamente.
Si un aeroplano volando hacia el submarino es visto demasiado tarde de modo que no puede bajar a tiempo, no debe sumergirse, sino que debe combatirlo con el armamento antiaéreo. Después del primer ataque, sumérjase al instante, antes de que el avión pueda dar otra pasada.

270.)
Después de sumergirse durante un ataque, vaya siempre a profundidad , y corra.

Sección V

El Submarino Como Buque Artillero.


271.)
El submarino como buque artillero es en sí mismo una contradicción. Siendo incapaz de ofrecer una resistencia poderosa, y por su bajas e inestables plataformas artilleras y de control, que están directamente expuestas a la acción del mar, no se puede decir que esté preparado para el combate artillero. En el uso de la artillería, el submarino convencional está en inferioridad respecto a cualquier barco de guerra de superficie, porque cada duelo artillero significa para el submarino, a diferencia de su adversario de superficie, que todo está en juego, dado que un impacto en el casco puede imposibilitarle para sumergirse, y así llevarlo a la pérdida total.
Un duelo artillero entre el submarino convencional, es decir, el que lleva torpedos como arma de ataque, y barcos de superficie es por tanto impracticable.

272.)
Para el submarino torpedero, la artillería queda como un arma secundaria, para ser usada ocasionalmente, porque su uso – abiertamente y en superficie – va contra el empleo principal del sumergible, que es el ataque por sorpresa bajo el agua.

De acuerdo con este hecho fundamental, el submarino torpedero usa solo la artillería en la guerra contra el tonelaje contra buques mercantes, es decir, para detener vapores, o para vencer la resistencia de buques desarmados o débilmente armados (véase la Sección VII, .305.).

273.)
Cada vez que el Comandante recurra a la artillería, debe tener en cuenta que, en tiempo de guerra, casi todos los mercantes van armados, y las marcas de neutralidad no son prueba de que los barcos que las lucen sean realmente neutrales, e inofensivos.

274.)
El uso de la artillería contra un enemigo armado solo puede tener éxito si se le asestan, buenos impactos en seguida, a distancia mínima con la ayuda del factor sorpresa, y si el submarino se halla en posición de impedir que el enemigo alcance y use su propia artillería, empleando todas las armas ligeras para ello.

275.)
a) Esto se logra por el “raid artillero” – al anochecer, o después de oscurecer, con todas las armas a distancia mínima (6 a 11 hm.). Durante el día, o en noches claras de luna, un ataque artillero a larga distancia solo puede tener éxito si el enemigo está pobremente armado o desarmado.
b) Las condiciones previas para el éxito de un raid artillero son: entrenamiento especial adecuado (incluido entrenamiento nocturno); cuidadosa planificación y preparación material del ataque; entrenamiento individual en el uso de las armas unipersonales.
c) Procedimiento:

1. El oficial y la tripulación ocupan sus puestos de combate en la torre y la cubierta, para estar preparados para entrar en acción en la oscuridad. Se harán los preparativos precisos sobre el modo de cubrir el blanco. Los 10,5 cm se disparan contra el puente y superestructura, comenzando con 10 obuses incendiarios, para conseguir un buen fuego donde apuntar. La ametralladora M34 de 3,7 cm disparará contra las armas de popa. El cañón de 2 cm (muy deslumbrador) solo debe ser disparado por orden del Comandante, cuando se produzca una avería (encasquillamiento) en el cañón de 3,7 cm.
2. Después de que se haya calculado el tipo y armamento del barco enemigo (si es necesario, por observación submarina durante el día):

aa) Aproxímese cautamente al vapor desde atrás, haciendo uso de las condiciones de luz, mar y viento. Abra fuego tan pronto como el submarino esté a la altura del vapor. La distancia según la oscuridad, nunca debe ser mayor de 6 a 8 hm;
bb) O bien rebáselo desde los límites de la zona de visibilidad hasta la posición 50 ó 60. Aproxímese en el “curso del perro”, lentamente o a toda máquina, para lograr una distancia de 800 metros y una posición de 100 aproximadamente. Use el timón para colocarse casi en paralelo a la dirección del barco con un ligero acercamiento hacia él. Abra fuego tan pronto como esté situado. Este sistema tiene la ventaja de un paso más rápido a través de la zona de peligro, y, por otro lado, la desventaja de atacar desde un sector donde puede ser mejor observado por el enemigo;
cc) O rebáselo desde los límites de la zona de visibilidad mostrando el perfil más estrecho, aproxímese con el “curso del perro”, y maniobre de modo que la distancia en posición 90 sea del orden de 5 a 8 hm; entonces abra fuego con todo, mientras incrementa su velocidad. El submarino según dispara, pasa tras la popa del enemigo, y está en buena posición para acortar o mantener la distancia, virando hacia el enemigo o siguiendo el

rumbo en su misma dirección, o, si el enemigo opone una fuerte defensa, puede aumentar la distancia girando para alejarse mientras acelera.
dd) No es recomendable enfrentarse “en passant” (contra la dirección del enemigo) en un cruce de fuego, es difícil mantener los cálculos debido al movimiento (cambio de marcación) del blanco.
3. El segundo disparo debe dar en la diana. El puente y la superestructura son grandes blancos, y arden pronto. (Tiene particular importancia que el barco arda, ya que el oficial al cargo se ve deslumbrado por las llamas, y se vuelve muy difícil apuntar,) Según las circunstancias, concentre el fuego en una parte del barco. A corta distancia, las ametralladoras M34 son muy efectivas en la supresión de la resistencia enemiga.

Si, después del primer ataque artillero, todavía se puede temer fuego enemigo, es recomendable atacar con unos pocos proyectiles explosivos (aproximadamente 6 a 8 disparos de 10,5 u 8,8 cm, y, proporcionalmente, 3,7 ó 2 cm), y echar abajo la resistencia sin exponer el submarino permaneciendo cerca demasiado tiempo.

Después, para hundir el barco más rápidamente debe dirigirse el fuego solo contra la popa o la proa, los barcos con disparos en la quilla se hunden lentamente.

Debe evitarse disparar desde una posición delantera a nuestro rumbo, debido al efecto cegador de la luz.

d) Durante el ataque artillero, debe mantenerse una vigilancia aguda (por el primer oficial de guardia) a sotavento del fuego, en ciertas circunstancias, es recomendable, tan pronto como se vea efecto del bombardeo (colapso de la defensa), detener el ataque, y situarse al otro lado del enemigo, para vigilar el mar por ese lado.

276.)
Tan pronto como el barco enemigo, en un duelo artillero, empieza a encontrar la distancia, el submarino debe alejarse o sumergirse.

277.)
En zonas no muy patrulladas por el enemigo, el uso de la artillería contra barcos que han recibido un torpedo, pero aún flotan, suele tener éxito, y ahorra torpedos. El ataque a barcos cuyos motores están fuera de combate debe hacerse desde una posición delantera o por popa según la distribución de las armas.

278.)
Consejos sobre el uso de artillería.
Antes de que el submarino emerja para el ataque artillero, la dotación del cañón debe estar preparada en la sala de control lista para la acción, con todo el equipo

a) (cajas de munición abiertas, cintas de proyectiles preparadas), para así tener el arma lista para disparar tan pronto como sea posible tras salir a superficie.
b) Después de emerger, la orden “listos para disparar” no debe darse hasta que el Comandante ha comprobado por sí mismo desde la torre que la situación general, así como las condiciones de navegación (submarino suficientemente fuera del agua) son favorables.
c) Como principio básico, toda la dotación del cañón, incluidos los encargados de la recámara, deben estar siempre sujetos con correas mientras trabajan. El riesgo de caer por la borda es grande, y recoger a los hombres hace perder un tiempo valioso.
d) La munición debe protegerse de mojaduras de las olas. La munición mojada produce la explosión de los contenedores de los cartuchos, y en ciertas circunstancias causa encasquillamientos inoportunos.
e) Durante todos los ataques artilleros, debe realizarse una atenta vigilancia (aire y horizonte). Descuidar la vigilancia es peligroso.

279.)
Vacío.

Sección VI

El Submarino como Minador.


280.)
El valor del submarino como minador reside en su uso en zonas de mar dominadas por el enemigo, que son inaccesibles para nuestras fuerzas de superficie.

281.)
No hay bastante espacio en un submarino que le permita llevar la cantidad adecuada de minas y aparatos (medios de obstrucción) requeridos para construir una barrera
(barrage) calculada para proporcionar la máxima obstrucción a las operaciones dragaminas enemigas.

Debido a los problemas de navegación la colocación de barreras por dos o tres submarinos en cooperación, dirigidos sistemáticamente, con el propósito de superar estas dificultades no es posible en la práctica, o frente a las contramedidas del enemigo que pueden compeler a uno de los submarinos a realizar acciones evasivas de diferentes tipos, o sumergirse.

282.)
Las condiciones previas para hacer operaciones de minado a gran escala, más efectivas, son mucho más favorables en el caso del submarino minador convencional. Gracias al gran número de minas que este puede llevar, será posible incluso realizar barreras de minas regulares en accesos angostos (a puertos, etc.).

283.)
El submarino torpedero, por otro lado, cuando se usa para operaciones de minado, es sobre todo capaz de producir contaminaciones tan cerca como es posible de puertos enemigos, etc. Cuanto más numerosas sean estas contaminaciones en los diversos tramos adecuados de las aguas costeros enemigas, más grande será la interferencia, y la obstrucción, de la navegación enemiga, y la dispersión de los detectores y dragaminas enemigos.

284.)
Para realizar las contaminaciones, el submarino debe permanecer, antes del amanecer, tan cerca como sea posible del puerto enemigo, yendo sumergido con las primeras luces, y solo después de una observación detenida de los canales de navegación, y tomando su rumbo exacto, debe depositar las minas.
El minado por la noche en superficie es más difícil debido al problema de navegación que provoca el oscurecimiento en la costa, y por el riesgo de ser sorprendidos, antes de completar la contaminación, por barcos enemigos de patrulla, y así delatar el minado. Pero experiencias de guerra muestran que, en ciertas circunstancias, las operaciones de minado se pueden llevar a buen fin también por la noche, en superficie, incluso a pesar de una vigilancia próxima, si el submarino se comporta inteligentemente.

285.)
Las minas solamente deben ser situadas cerca unas de otras (espaciamiento mínimo = distancia de seguridad) cuando se conocen las corrientes, y cuando la baja velocidad que usualmente se necesita para el minado puede ser tan bien mantenida que no queda posibilidad de que el espaciamiento resulte más corto que la distancia de seguridad. El cable de minas (“T. M. A.”) servirá mejor para el minado en superficie desde el submarino, pero las posibilidades de recargar están limitadas por el balanceo del barco debido al movimiento del agua.

286.)
Vacío.
287.)
Vacío.
288.)
Vacío.
289.)
Vacío.

Sección VII

Guerra submarina Contra Barcos Mercantes.

A. Generalidades.


290.)
En la lucha contra las comunicaciones marítimas del enemigo, es decir, en la destrucción de su comercio de ultramar, el submarino es un arma particularmente capaz de desafiar la superioridad naval del enemigo. El continuo éxito del uso del submarino en la guerra contra los barcos mercantes es, por tanto, a largo plazo, de una decisiva importancia estratégica para el resultado total de la guerra, dado que el enemigo, que depende del comercio de ultramar, está en una posición tal, que para él, la pérdida de las comunicaciones marítimas significan la pérdida de la guerra.

291.)
La capacidad del submarino para el uso en la guerra contra los barcos mercantes depende, otra vez, de su eminente ventaja de la invisibilidad. El submarino está así en posición de llevar a cabo la guerra contra las comunicaciones por mar en todas las áreas del mar, incluyendo en las que su dominio es indisputable.

292.)
Vacío.

293.)
El enemigo busca contener el peligro de las operaciones submarinas en las rutas de barcos solitarios, armándolos, para evitar el uso de la artillería, y para obligar al submarino a usar el más costoso torpedo, reduciendo así las oportunidades de victoria y su estancia en el teatro de operaciones.

294.)
Otra medida defensiva del enemigo contra el empleo del sumergible en la guerra contra el tonelaje es la formación de convoyes bajo la protección de barcos de guerra. Como resultado de la concentración de numerosos vapores para formar convoyes, las rutas marítimas pierden su apariencia característica en tiempos de paz y quedan desiertas, y pasan por ellas estas concentraciones de vapores solo tras intervalos de tiempo relativamente largos.
Para conseguir logros decisivos contra estas concentraciones de vapores, es necesaria una concentración de submarinos, porque el submarino solitario solo puede conseguir éxitos parciales contra un convoy.

295.)
La regla general para el uso y las operaciones ofensivas del submarino en la guerra contra los barcos mercantes es situar los submarinos, cuando sea posible, en puntos donde el tráfico es más grueso. Haciendo esto, el submarino debe ser libre y móvil en sus operaciones, mientras que en aguas costeras estrechas, en cambio, su posición ha de ser estacionaria.

296.)
Si se dispone de un número suficiente de submarinos, deben reunirse en las rutas enemigas con una profundidad suficiente, pero también en suficiente amplitud, para poder contactar con el tráfico enemigo, el cual, en tiempo de guerra, evitará las rutas habituales durante la paz, haciendo largos rodeos, y llegando desde muchas direcciones diferentes.

297.)
Dentro del radio de acción de nuestras bases aéreas, donde se puede realizar el reconocimiento aéreo de las comunicaciones marítimas del enemigo, será posible un amplio apoyo mutuo entre la fuerza aérea y los submarinos en la lucha común contra el comercio de ultramar del enemigo.

298.)
Vacío.
299.)
Vacío.
300.)
Vacío.

B. Cómo Proceder al Detener Vapores.

En la guerra contra el tonelaje, actúe según la Regulación de Presas, si no está permitido hundir sin previo aviso.

301.)
En la guerra, es una norma fundamental que todo vapor es sospechoso. Cuando detenga vapores, el Comandante debe por tanto actuar con la debida precaución, a pesar de su impaciencia por usar el buque para atacar.

302.)
Debe contarse con trampas antisubmarinos en cualquier sitio, camufladas de todas las maneras. Vapores de todo tipo y tamaño pueden ser adaptados para este propósito. Las experiencias en este campo deben ser tenidas en cuenta. Se llama la atención sobre el folleto “Experiencias de la Guerra 1914 – 18.”

303.)
Cada vapor que se pretenda detener debe ser primero inspeccionado de cerca, bajo el agua, con el propósito de determinar el tipo, nacionalidad (método de colocar las marcas de neutralidad, nombre, etc., por ejemplo, si están totalmente sujetas o son intercambiables) y armamento, vigilando superestructuras extrañas, ojos de buey sospechosos (camarotes), etc. Para hacer esto, deben tenerse preparados al menos dos torpedos para un lanzamiento inmediato.

304.)
Tras una primera inspección cuidadosa bajo el agua, el submarino emerge a suficiente distancia a popa del vapor – no menos de 4000 metros – y lo detiene.

305.)
Para asegurarse frente a movimientos inesperados, se debe poner atención en lo siguiente:

a) Actúe rápida y resueltamente, sin perder tiempo. Cualquier intento de oposición debe ser cortado implacablemente. El vapor ya ofrece resistencia, y debe ser tratado como enemigo; si no se detiene inmediatamente; si hace uso del telégrafo sin hilos; incluso, si en ese caso, solo da su nombre y posición, sin una alarma de submarino; si no obedece las órdenes dadas; o si el bote del vapor, siendo llamado, no es enviado con la presteza necesaria.

Por tanto, no espere demasiado a disparar la primera andanada, pero, si las circunstancias lo requieren, sea rápido en poner énfasis a las órdenes dadas, mediante el uso de las armas.
b) No suba a bordo del vapor para investigar, incluso si el barco parece abandonado. Pida siempre que los documentos se envíen en un bote del barco.
c) Durante el tiempo que el vapor esté detenido, manténgase a distancia – no menor de 4000 metros – y siempre muestre el perfil estrecho del sumergible. Tenga siempre los motores en marcha; no maniobre sobre la popa.
El submarino debe siempre tratar de mantenerse alineado con los mástiles del barco, para protegerse de la artillería enemiga (solo puede usar el cañón de popa). Cada movimiento del vapor – aparentemente mostrando la borda – debe
d) ser correspondido con una contramaniobra (los barcos al pairo tienden a girar en el mar). Si dichos movimientos se repiten de modo sospechoso, abra fuego sin demora.
e) Esté siempre preparado para una inmersión de emergencia.
f) No debe haber en cubierta nadie superfluo.
g) Mantenga la vigilancia más estricta en todas las direcciones: horizonte, cielo y mar, incluso la mayor cercanía (posible cooperación del vapor con trampas submarinas, buques patrulla de todo tipo, submarinos y aviones). Los serviolas nunca deben distraerse de su única misión, con lo que ocurra durante la intercepción.
h) Con mala visibilidad, hay que tener especial cuidado y alerta. Los disparos de artillería pueden ser oídos por barcos en la proximidad, y pueden aparecer repentinamente a toda máquina.
i) Se debe encomendar a un hombre de especial confianza la misión exclusiva de observar el vapor mientras está detenido.
j) Se debe vigilar atentamente a la tripulación del bote que se acerca, para poder repeler cualquier acción hostil, como el lanzamiento de granadas de mano, explosivos, etc. (Debe tenerse a mano y preparadas pistolas automáticas y subfusiles en la torre).

306.)
Las normas más importantes de la Regulación de Presas deben ser minuciosamente estudiadas y memorizadas por el Comandante. No empiece a consultar libros en la torre después de parar al vapor, se pierde un valioso tiempo.

307.)
Respecto al uso de las armas del submarino, diríjase a la Sección V, .271 a .279.

308.)
Si se ha decidido a hundir el vapor, debe hacerse de un modo rápido y eficiente, como regla general, con un torpedo a quemarropa (“Fangschuss”). Para ello, acérquese bajo el agua a corta distancia. La zona más próxima es peligrosa, porque es donde se sitúan las trampas submarinas.

309.)
Si en circunstancias excepcionales, se hace necesario hundir un vapor con cartuchos de alto explosivo, se deben tener en mente los siguientes puntos:

a) Para barcos grandes, no use solo un cartucho, porque el efecto es demasiado pequeño.
b) Coloque los cartuchos en paquetes (tres cartuchos atados juntos son suficientes), y déjelos caer, si el barco está escorado, a una profundidad de al menos un metro al lado del barco que está cerca del agua. Para lograr el máximo efecto explosivo los cartuchos deben estar firmemente sujetos al casco. El daño hecho en el costado del barco sobre el agua normalmente es pequeño, e inefectivo.
No ponga cartuchos en camarotes o compartimentos, porque su detonación no produce daños de consideración. En cambio, abra simplemente las escotillas, si hay tiempo.
c) En los paquetes de cartuchos, emplee solo un detonador, si se usa un segundo simultáneamente, el efecto de las explosiones, se yuxtaponen y, en parte, contrarrestan la una a la otra.
d) Coloque cargas cerca de los espacios más grandes del buque, es decir, la bodega y la sala de máquinas. Tenga la precaución de que el aire pueda salir de los compartimentos cuando entre el agua tras la explosión rompiendo los ojos de buey.

C. Como Tratar con los Convoyes.

310.)
La tarea más importante del submarino cuando se enfrenta a convoyes es su ataque, y esforzarse para repetirlo una y otra vez. El submarino no debe permitirse el ser eludido. Si es momentáneamente repelido o forzado a sumergirse, debe continuar su presión, una y otra vez, en la dirección del curso general del convoy, entrar en contacto, y reanudar el ataque.

311.)
Para mantener el contacto con los convoyes, y realizar los ataques, no se debe preocupar por el consumo de combustible, con tal de que quede el suficiente para volver a su base.

312.)
a) Al divisar convoyes y otros objetivos importantes, para que puedan ser también atacados por otros submarinos, se debe informar inmediatamente, incluso antes de atacarlos, y enviar informaciones adicionales confirmando el contacto, en los intervalos entre los ataques.
b) Si no hay instrucciones en contrario, atacar siempre es lo más importante. Cada submarino debe preocuparse principalmente de llevar a cabo su propio ataque. Las excepciones, por ejemplo, para sumergibles cuya misión es mantener el contacto con el convoy, deben estar de acuerdo con las órdenes del Cuartel General.
c) Para informar a otros submarinos, la intención de atacar debe ser comunicada con señales cortas de acuerdo al “Libro de Señales Cortas”, páginas 1, 4, y 83.

La posible desventaja de avisar al enemigo por estos mensajes de radio parece que es menor que cuando, por resultado de la omisión de estos mensajes, otros submarinos no pueden entrar en contacto con el convoy.

313.)
El éxito, o no, de los ataques de los demás submarinos que operan contra el convoy dependen de la pericia del primer submarino, cuyo deber es mantener el contacto con el convoy.

314.)
Los contenidos esenciales de los informes deben ser: Posición, curso, y velocidad del enemigo. Tipo, fuerza y distribución de la cobertura, y el estado del tiempo debe ser añadido después para complementar los mensajes. Se debe poner atención en las condiciones de visibilidad y las resultantes posibilidades de error al estimar la distancia al calcular la posición del enemigo.

a) Intente calcular el curso general del enemigo, y transmitirlo, lo antes posible (véase la Sección II, B, .115)

315.)
Mientras ejecuta su ataque, el submarino debe transmitir informes completos y regulares de contactos, de acuerdo con los siguientes títulos:

a) los dos primeros sumergibles que hagan contacto, actúan como “guías de contactos”, transmitiendo informes completos cada hora.
b) Tan pronto como los dos primeros sumergibles transmiten informes de contacto, los demás hacen la señal “¡hecho contacto!” una sola vez, en cuanto alcancen al convoy, o, análogamente, “¡contacto perdido!”, usando en ambos casos señales cortas.
c) Si un “guía de contacto” no envía informes durante más de una hora, otro sumergible debe relevarle, esto se debe hacer sin esperar órdenes.
d) Si un “guía de contacto” lo pierde, debe informar lo antes posible de la última posición del enemigo, su curso y velocidad.
e) Todos los sumergibles que han estado en contacto con el convoy, y perdido terreno por su prolongada permanencia bajo superficie, o se han desviado deben dar su posición también.

316.)
Los “guías de contacto” también trabajan como el que más para su propio ataque. No ponga en peligro su maniobra de combate, y el éxito del ataque, aproximándose demasiado cerca, para obtener unos datos de fuego más precisos.

317.)
Las medidas para guiar más submarinos al punto son muy facilitadas por la emisión de señales de radiobaliza por el que mantiene el contacto. Con intervalos de media hora, el “guía de contacto” envía señales de dirección y de radio, en una longitud de onda larga fijada por el Cuartel General, definiendo el rumbo y distancia al enemigo, de acuerdo con las “Ordenes de Guerra Vigentes Para los Comandantes de Submarino” (“St.Kriegsbor. B. d. U.”), cualquiera a petición de otros submarinos, o siguiendo órdenes del Mando Submarino, o, en ciertas circunstancias, bajo su propia iniciativa, si dichas órdenes no se reciben a tiempo, y hay razón para creer que hay otros submarinos cerca. Si el Comandante decide enviar señales de radiolocalización bajo su propia iniciativa, los demás submarinos deben ser primero informados por radio o señal en onda corta.

318.)
La transmisión de señales de radiolocalización, de todos modos, siempre produce un riesgo añadido de que el “guía de contacto” sea detectado; por tanto:

a) No solicite estas señales si las condiciones para los cálculos y la visibilidad son buenas.
b) Pídalas en caso contrario, o si no se ha visto nada en el punto estimado para el contacto (“erkoppelter Treffpunkt”).

319.)
Las siguientes son normas para mantener el contacto y para colocarse en posición:
a) Adelante justo en los límites de zona de visibilidad. Asegúrese totalmente de que no ha sido visto
b) Mantenga el contacto con las puntas de los mástiles o el humo de las chimeneas. El humo es suficiente. Si desaparece temporalmente, no significa que haya perdido el contacto. Acérquese solo cuando no haya visto nada durante un tiempo suficiente, y recupere el contacto.
c) Mantenga la vigilancia más aguda, para poder ver los mástiles, y ser capaz de apreciar cuando aumentan de tamaño, para alejarse entonces a toda máquina. Al mismo tiempo esfuércese por no perder terreno, sino tomar la delantera. Si la distancia al enemigo continúa siendo insuficiente, sumérjase – vaya a profundidad de periscopio. Tan pronto como la posición sea clara, vuelva a superficie.
d) Si su posición está detrás del convoy, no se permita ser empujado muy atrás por las fuerzas de escolta de la retaguardia, sino sumérjase con buen tiempo. De este modo, evitará perder mucho espacio, y ganará tiempo para proseguir la persecución.
e) Mantenga la vigilancia más estricta en dirección contraria al enemigo. En esta dirección, pueden producirse fácilmente sorpresas debido a que el enemigo haya enviado escoltas a gran distancia, en los flancos y popa del convoy, o como resultado de la llegada de unidades de escolta de larga distancia. El comportamiento a seguir es el de c).

320.)
Además de las tácticas inteligentes usadas por el submarino para mantener el contacto con el convoy, y superarlo, un factor decisivo en el uso de otros submarinos es la navegación intachable por parte tanto del “guía de contacto” como de los otros sumergibles. En el teatro de operaciones, es por tanto un deber imperativo del Comandante agarrar todas las posibilidades para lograr una navegación eficiente. Esto necesita, siempre que sea posible, repetidos cálculos durante el día. Debe ser cultivada una sensación de pérdida de velocidad y deriva debidas al movimiento del mar.
Si se descubren errores de cálculo, los informes de contacto deben ser rectificados sin demora, y remarcarse el error previo; esto debe ser hecho también, en caso de necesidad, por el resto de submarinos que detecten cálculos erróneos en los informes del “guía de contacto” establecido.

321.)
Para las reglas de la acción que dirigen el procedimiento de ataque, véase las instrucciones de la Sección I, B, .25 y .35, Sección II, B; “Uso del Submarino para el Ataque Sumergido,” .105 a .124, así como la Sección II, C, .134 a .136.

322.)
El objeto de cada maniobra de adelantamiento es atacar tan pronto como sea posible; este importante objetivo no debe ser puesto en peligro por falta de atención. Consecuentemente, es mejor estar más lejos en la maniobra de adelantamiento que acercarse demasiado, y correr el riesgo de ser vistos y obligados a sumergir, perdiendo tiempo, y la libertad de acción para atacar.

323.)
El ataque debe ser pospuesto solo en caso de necesidad ineludible, por ejemplo, al oscurecer – si es ya demasiado tarde para realizar un lanzamiento de torpedos bajo el agua – para hacerlo en superficie con unas mejores probabilidades de éxito después de que ha oscurecido; o al amanecer – si hay demasiada claridad para apuntar con seguridad a corta distancia en superficie – para poder hacerlo en inmersión a corta distancia tan pronto como haya bastante luz (véase la Sección II, B, .105, d).

324.)
Si la escolta del enemigo, tanto aérea como naval, es tan fuerte que no se puede sobrepasar durante el día, debe retrasarse el ataque hasta la caída de la noche. No obstante, para ello, debe adelantar durante el día cuando el tiempo lo permita. Al menos debe estar a la par del convoy cuando llegue el crepúsculo. La maniobra de adelantamiento no debe ser dejada hasta la tarde. Hay peligro de ser obligado a sumergirse, o tener que retirarse a distancia, por la presión de las escoltas de reconocimiento, perdiendo así contacto con el convoy.

325.)
Si el submarino se ve compelido a sumergirse por las escoltas, no debe permanecer así demasiado tiempo. Emerja tan pronto como pueda, para avanzar lo más rápidamente posible, y tomar posiciones para el ataque, e incluso para observar mejor, y poder transmitir informes de contactos.

326.)
Es posible mantener contacto con el convoy a pesar de las fuerzas enemigas, o su escolta aérea. Las condiciones para el ataque se vuelven, desde luego, más difíciles con una escolta fuerte, y se necesita más tiempo para organizar el ataque, pero es todavía posible, si el Comandante actúa con firmeza y determinación, mantener el contacto. Si el ataque no puede hacerse de día, el submarino debe volver por la noche.

a) En la proximidad del convoy, ningún submarino debe disuadirse de atacar porque se haya detectado ASDIC. No se puede determinar la distancia a la que se haya el adversario usando ASDIC; el detector recibe las señales del enemigo desde una distancia mayor de la que este necesita para localizar. Por ejemplo, el enemigo, mientras realiza sus operaciones de detección, puede ocupar una posición muy detrás de la línea del horizonte, y no localizar al submarino de ningún modo. Recuerde siempre, por tanto, que el enemigo solo puede atacar lo que ve, y que le es más difícil ver al submarino que ser visto. Consecuentemente, el Comandante debe fiarse en sí mismo y en su vigilancia, y no convertirse en esclavo de un instrumento.

327.)
Si, por alguna razón, el submarino no puede contactar con el enemigo durante la noche, no es razón para abandonar el ataque. Debe seguir obstinadamente tras la pista, la persecución puede durar días antes de que llegue el primer logro contra un convoy.

328.)
Para mantener contacto, se debe tener el mayor de los cuidados durante la transición del día a la noche, especialmente en el Atlántico, en las latitudes meridionales. Aquí el
crepúsculo es tan corto que el cambio se produce casi repentinamente, a la caída de la noche, el submarino que mantiene contacto está a una distancia casi igual a la apropiada durante el día y debe acercarse en seguida, resueltamente y a máxima velocidad.
Siempre hay que considerar que el enemigo se alejará y correrá después de oscurecer, haciendo, además de los zigzagueos tantas veces vistos, un importante cambio de curso, para sacudirse cualquier posible submarino perseguidor. Además, a la puesta del sol (y quizá durante el día, si la visibilidad empeora), el enemigo normalmente enviará buques veloces de la escolta, que revisan el mar en la retaguardia del convoy para forzar a cualquier perseguidor a sumergirse hasta que el convoy se pierda de vista, y pueda hacer sin ser visto, el cambio de rumbo habitual del atardecer. Estos buques enviados para reconocer, y obligar a los “guías de contacto” a sumergirse, siempre vuelven al convoy, fingiendo tomar un curso distinto.

329.)
En estas operaciones, basadas en informes de contacto, el punto de encuentro con el convoy debe estar localizado bastante por delante de este, según las condiciones de visibilidad, por ejemplo a unas 10 a 14 millas.

330.)
Si un submarino, al recibir los informes de contacto, está bastante por delante del convoy, debe tener cuidado al aproximarse, o de otro modo puede perder terreno al acercarse demasiado deprisa.

331.)
Los rastreadores problemáticos de la escolta deben ser destruidos, si se ofrece la oportunidad de hacerlo. La destrucción de buques de escolta, sobre todo, cruceros de escolta, destructores, etc., va en el interés de todos los submarinos en contacto con el convoy o que van a atacarlo.

332.)
a) Tratando con convoyes también deben tenerse en cuenta las trampas submarinas, tienen ordenes de colocarse entre los últimos vapores, y quedarse atrás, simulando que tienen un problema de motores, etc., para atraer a los submarinos, dirigiéndolos fuera del convoy, y poder atacarlos. Sea precavido, por tanto, cuando ataque vapores que navegan detrás del grupo.
b) Se ha observado grupos de barcos de escolta, emitiendo nubes de humo, reunidos frecuentemente tras del convoy con el propósito de despistar a los submarinos, y alejarlos. El Comandante no debe dejarse engañar con esas tácticas. Si no hay certeza de estar en contacto, debe hacer el informe de modo acorde: Por ejemplo, “grandes nubes de humo” o “barcos echando humo”.

333.)
Si se están usando varios sumergibles en el ataque, ninguno debe romper la persecución solo porque se ha quedado sin torpedos. Debe seguir al convoy, y mantener contacto. Ya que no puede buscar un blanco debe tomar la mejor posición como “guía de contacto” y continuar enviando mensajes (por ejemplo, posición del sol, convoy y submarino a la vez). Se le ordenará volver tan pronto como sea posible.

334.)
Cuando se pierda el contacto, debe hacerse una búsqueda sistemática. El Comandante primero debe formarse una idea clara de la posición, basándose en sus propias observaciones y los informes de los otros. Después, debe realizar patrullas de reconocimiento a máxima velocidad. Con poca visibilidad, y de noche, sumérjase frecuentemente, y escuche (localización por sonido). No se rinda si al principio la localización no produce resultados. Sumérjase otra vez, y continúe.

335.)
Si halla otros sumergibles durante la persecución, sitúese dentro del campo de escucha o de señales. Compare las observaciones, organice la búsqueda.

336.)
Tanto las conjeturas como las indicaciones positivas de la situación de un convoy (por ejemplo, observación de un aeroplano, rastros de vapores, barcos solitarios, resultados de escuchas, detonaciones, bengalas) y el rumbo de las patrullas sin éxito, deben ser comunicados por radio. Informe de todos los detalles que puedan ser útiles para clarificar la situación, especialmente cuando pueda deducirse de una orden de atacar que la visión del escenario en el Cuartel General es errónea. Una idea clara de las posibilidades tácticas de la situación es un requisito para la transmisión de informes correctos.

337.)
Tan pronto como se hace la composición de lugar el contacto solo puede hacerse mediante un ataque guiado, y no por submarinos actuando según su propia iniciativa, las órdenes se dan prescribiendo ciertos agrupamientos (véase .349 y siguientes de las “Instrucciones para la Guerra Naval” (“S. A.” II c)), allí está el método del reconocimiento direccional, y el reconocimiento por sectores.

338.)
En el método de reconocimiento direccional, cada submarino está asignado a una cierta banda del área que hay que rastrear, en la que se debe buscar sistemáticamente a alta velocidad, en una trayectoria en zigzag, a un enemigo que se presume que pasará a través de una zona limitada. El número y ángulo de los zigzagueos, y consecuentemente la minuciosidad de la exploración, depende del estado del tiempo y la visibilidad, y de la velocidad del submarino.

339.)
Cuando el área a rastrear es dividida, en sectores, cada uno se encomienda a un submarino, el extremo de cada sector es la última posición conocida del convoy. Si es posible la búsqueda debe comenzar desde ahí. El sector debe ser recorrido tanto en zigzag como en “bandas”, hasta que toda el área haya sido rastreada hasta los límites del curso del enemigo que se ha informado, entonces hay que mirar en los límites del sector a alta velocidad. Tan pronto como se alcanza el límite superior, permanezca ahí hasta que se de por hecho que el convoy ha pasado el sector a baja velocidad; o comience la búsqueda hacia dentro.
El submarino solo puede abandonar la misión que se le ha encomendado cuando sea una necesidad ineludible. En estos casos el abandono debe ser notificado inmediatamente.
Si un submarino es de la opinión de que no es aconsejable continuar la operación asignada por el Mando Submarino, por razones especiales que este desconoce, debe mencionarlas y pedir nuevas órdenes.

a) La carga de torpedos mientras el submarino mantiene el contacto no puede ser causa de la pérdida de este, por tanto:

1) Si es posible, la recarga debe hacerse sobre el agua, mientras mantiene el contacto. Al mismo tiempo, debe ponerse cuidado en que el submarino esté siempre preparado para la inmersión.
2) Si el estado del tiempo compele al submarino a sumergirse para recargar, solo debe hacerse con el número de torpedos que se pueda sin llegar a perder el contacto. Por ejemplo: primero sumérjase, recargue un torpedo, emerja, siga al convoy, y luego, después de haberlo alcanzado, cargue otra vez.
3) Si se espera una mejora de la meteorología, espere para recargar en superficie, en ese caso tendrá una posibilidad de atacar.
4) ¡Todos los preparativos para la recarga de torpedos deben hacerse antes de la inmersión!

Sección VIII
Operando en Manadas; Reconocimiento y Ataque.

A. Generalidades.


340.)
El objeto del ataque común es producir el contacto entre un número de submarinos y un adversario que ha sido localizado por un submarino u otra unidad de reconocimiento, para mantener el contacto, y destruir al enemigo.
Este objetivo se logra sujetando obstinadamente al enemigo, y transmitiendo mensajes precisos a través del “guía de contacto,” así como por la acción de otros submarinos, por su propia iniciativa, después de ser recibido el informe de primer contacto. Una orden especial llamando a la acción independiente solo se requiere en circunstancias excepcionales.
El requisito de la victoria es – además de un espíritu agresivo, capacidad de tomar decisiones rápidas, iniciativa, resistencia tenaz, y pericia infalible – la voluntad de sumar otros buques al ataque, además de realizar el propio.

341.)
Ejecutando operaciones comunes contra el enemigo, no hay diferencia entre reconocimiento y ataque. Si, en ciertas circunstancias, una de esas misiones puede ser llevada a cabo, el ataque tiene la prioridad incondicional.
Las excepciones a esta norma fundamental deben ser especialmente autorizadas en cada caso concreto.

B. Sistema de Mando.

342.)
La distribución y agrupamiento del submarino, y el mando operacional y táctico, está normalmente en las manos del Mando Submarino (“B. d. U.”).

Grupos.

343.)
Puede hacerse una subdivisión en “grupos de submarinos,” si hay un número considerable.

Comandantes de Grupo.

344.)
Cuando el Mando Submarino nombran Comandantes de Grupo para este propósito, estos asumen la dirección táctica de sus grupos. Si no se señalan Comandantes, el mando táctico del grupo permanece en el Mando Submarino.

Si un Comandante de Grupo es impedido de dar órdenes, y no aparece en la escena, sus deberes recaen sobre el Mando submarino, a menos que sea especialmente nombrado un sustituto.

345.)
El mando táctico de los Comandantes de Grupo debe ser limitado a dar pasos para volver a localizar al enemigo, cuando se ha perdido contacto; por ejemplo, organizando patrullas de reconocimiento o avanzadas.

Los Comandantes de Grupo deben enviar un informe al Mando Submarino, cuando la situación es tal que no se puede controlar desde tierra.

346.)
Una orden dada por el mando Submarino se antepone a la de un Comandante de Grupo.

347.)
Vacío.
348.)
Vacío.

C. Ocupando Estaciones de Acción. Método y Formación.

Formación.


349.)
No hay una norma estricta y rápida para el ataque común.
Para facilitar la dirección de las operaciones, sin embargo, se han dado los siguientes patrones:

Área de ataque.
Estaciones de acción.
En ciertos casos con “centro de gravedad”
Estaciones de espera.
Patrulla(s) de reconocimiento.
Patrulla(s) avanzadas.

Posiciones ocupadas submarino por submarino.

350.)
En todas las formaciones de ataque las posiciones se ocupan individualmente (un submarino cada vez)

Área de ataque.

351.)
El área de ataque es la parte del teatro de operaciones que se asigna a un submarino.
Se adopta este método cuando se patrullan grandes áreas y no se dispone de datos precisos del tráfico enemigo.
El área de ataque de cada submarino se define en cuadrículas, latitud y longitud, o mediante otros límites. Si las áreas de ataque están definidas por cuadrículas de cierta “profundidad,” el término “profundidad” significa el diámetro del área con la cuadrícula prescrita como centro. Ejemplo: “Área de ataque cuadrícula X profundidad 20 millas náuticas” significa: El área de ataque está rodeada por un círculo con un radio de 10 millas alrededor del centro de la cuadrícula X.

Libertad de movimiento, y autoridad para atacar en el área de ataque.

352.)
Dentro del área asignada cada submarino tiene total libertad de movimiento, para buscar sus propios blancos. Cada blanco que merezca la pena debe ser atacado.

Evacuación del área de ataque.

353.)
El submarino debe abandonar el área de ataque:

a) Para atacar al enemigo, y para continuar un ataque, si se encuentra él mismo en contacto, o ha estado en contacto, con el enemigo;
Para realizar operaciones independientes contra convoyes y concentraciones de barcos de guerra, referidas a los informes recibidos desde otros submarinos, o el B. d. U., si se encuentran al alcance.
Una vez culminado el ataque el submarino debe volver al área de patrulla.

354.)
Un submarino puede dejar su área de ataque cuando circunstancias especiales, o una respuesta particularmente efectiva del enemigo, haga imposible la permanencia. La evacuación del área de ataque debe ser notificada tan pronto como sea posible.

355.)
Vacío.

Distribución de las Estaciones de Acción.

356.)
El objeto de la “distribución de las estaciones de acción” es tomar contacto con una unidad enemiga en concreto, que debe ser mencionada en las instrucciones.
Las estaciones de acción son definidas el las instrucciones (órdenes) en cuadrículas u otros puntos geográficos de una profundidad dada (véase .351).

Ocupando las Estaciones.

357.)
Si en la orden del Mando Submarino no se especifica una formación especial de submarinos, y unas posiciones concretas, estas se ocupan en función de los numerales de los sumergibles, es decir, el submarino con el numeral más bajo toma la primera posición indicada, el segundo la siguiente, y así sucesivamente.
Si se especifica un cierto momento del día, se deben tomar entonces.

Operando desde las Estaciones de Acción.

358.)
El submarino debe operar desde la estación, contra el objetivo indicado en las instrucciones, tan pronto como sea informado.

Autoridad para atacar desde la Estación de Acción.

359.)
Debe atacarse a objetivos diferentes a los indicados en las instrucciones:

• Cuando no se va a poner en peligro el ataque al objetivo principal;

• Cuando se encuentra una presa de un valor similar a la encomendada;

Cuando se trata de buques de guerra, si son cruceros o mayores.

360.)
Las estaciones de acción podrán ser abandonadas para seguir el ataque contra esos blancos, si han sido vistos por el propio submarino, así como en los supuestos del .354).

361.)
Las limitaciones o incrementos de la autoridad para atacar se darán en la orden de operaciones.

362.)
Vacío.
363.)
Vacío.

Estaciones de Espera.

364.)
La “estación de espera” es la posición previa a ocupar la estación de acción. Se usa cuando no se tienen los detalles precisos de un blanco dado, y cuando el Mando Submarino desea reservar su decisión respecto al ataque, después de recibir informes sobre objetivos importantes.
La distribución y la toma de “estaciones de espera” están sujetas a las mismas reglas que se aplican a las estaciones de acción. (Véase .356. y .357).

Autoridad para atacar desde una Estación de Espera.

365.)
A falta de órdenes especiales, los sumergibles están autorizados para atacar, desde sus estaciones de espera, a cualquier objetivo de un valor similar al que se pueda encontrar en las estaciones de acción, barcos de guerra del tamaño de crucero en adelante, y otros blancos, si el ataque a estos no interfiere con el subsiguiente ordenado a los submarinos.

Abandonando las Estaciones de Espera.

366.)
Solo se podrán abandonar la estación de espera:

• Para la consecución de un ataque especificado en .359), siempre y cuando se haya entrado ya en contacto;

• Mediante orden del Mando Submarino, o de Comandante de Grupo autorizado debidamente;

• En los casos citados en .354).

367.)
Vacío.
368.)
Vacío.

Centro de Gravedad.

369.)
Si una orden determina un “centro de gravedad”, el submarino debe operar, en primer lugar, alrededor del “centro de gravedad.” Si se topan con una fuerte defensa, o no ven oportunidad de éxito en el ataque, temporalmente pueden moverse en cualquier dirección en torno a esas áreas, pero más tarde deben volver al “centro de gravedad.”

Patrullas de Reconocimiento y Vanguardia (“A. St.” o “Vp. St.”).

370.)
Las patrullas de reconocimiento y vanguardia se hacen para patrullar grandes áreas de mar, con detección por sonido, así como para localizar blancos seguros.
En las instrucciones las patrullas se identifican con puntos de inicio y de final. El primer sumergible nombrado ocupa el punto de inicio, el último el terminal. El resto se coloca en estaciones equidistantes, en la secuencia indicada en la orden, entre ambos puntos.

Avance y Dirección de Avance de la Patrulla de Reconocimiento.

371.)
La dirección y velocidad de avance de una patrulla de reconocimiento se da en la orden como “curso” y “velocidad,” deben ser considerados como el promedio de curso y velocidad de cada submarino para atravesar la zona.
Si la instrucción ordena un avance en línea, cada submarino debe alcanzar su posición en los tiempos prescritos, después de lo cual el rumbo y velocidad media de cada submarino debe ser calculado con respecto a la corriente, el movimiento del mar, y del viento.
Las patrullas de vanguardia, a diferencia de las de reconocimiento, no cambian sus estaciones.

Radio de Acción de las Patrullas de Reconocimiento y las Patrullas Avanzadas.

372.)
El área abarcada en una patrulla de reconocimiento y en patrulla avanzada, comprende la distancia entre el punto calculado para el cada submarino, hacia ambos lados en la dirección de la patrulla, hasta un punto situado a medio camino entre este y el siguiente; para el primero y el ultimo el área comprende la mitad de la distancia entre los sumergibles más allá de los puntos de inicio y final.

En las patrullas de reconocimiento y avanzadas, normalmente no hay un concepto de “profundidad” operacional, excepto en todo caso la que sea necesaria para permitir a cada submarino cumplir su misión de acuerdo con el .373).

“Profundidad” en el área de las patrullas de reconocimiento y avanzadas.
Si, como una excepción, se da una “profundidad” en las instrucciones para las patrullas de reconocimiento y avanzadas, el tamaño del área de cada submarino se ajusta de acuerdo con el .351)

Instrucciones operacionales para cada submarino en patrulla de reconocimiento y avanzada.

373.)
No es necesario, a menos que se ordene expresamente, unos movimientos regularizados de cada submarino en su área de reconocimiento. Solo es preciso mantener el curso y velocidad medios.
Por lo demás, cada submarino debe operar del modo más acorde a las condiciones de su área. Esto se puede lograr: yendo y viniendo en la dirección de la patrulla, oteando el lado oscuro del horizonte, zigzagueando, sumergiéndose para escuchar, eligiendo juiciosamente el rumbo respecto al viento y el movimiento del mar. Del mismo modo, los motores deben ser usados con la máxima economía. El empleo de las velocidades más altas debe ser especialmente ordenado en las instrucciones.

Autoridad para atacar, y evacuación de las posiciones en las patrullas de reconocimiento y avanzadas.

374.)
Cada objetivo que merezca la pena debe ser atacado, a menos que haya una orden especial limitando los objetivos.
Un submarino debe abandonar su área de reconocimiento:

a) Para atacar a un enemigo con el cual ha entrado en contacto, o lo ha estado;
b) Para atacar convoyes con los que ha entrado en contacto, o lo ha estado;

Una vez realizado el ataque, se debe volver al área de reconocimiento.

D. Como Actuar en la Zona de Operaciones Antes y Durante un Contacto con el Enemigo.

Sea invisible.


375.)
Pasar desapercibido es una regla fundamental, en cada situación, hasta que se desencadena el ataque. Consecuentemente, la acción de cada submarino se rige por las reglas dadas en la Sección I, B.

Libertad de movimiento.

376.)
Dentro de los límites de su área, los submarinos actúan según su propia iniciativa. Deben buscar las condiciones más favorables para atacar, de acuerdo con las normas para varias situaciones, basándose en su estimación de la situación del enemigo, la defensa, el estado de la climatología, y otras consideraciones. Aquí hay total libertad para la capacidad y pericia del Comandante.

Autoridad para atacar.

377.)
La autoridad para atacar contenida en las normas para tomar las diferentes posiciones, significa, al mismo tiempo, una orden de atacar.
En caso de duda razonable, el Comandante debe decidir a favor de atacar. Un buen ataque siempre es un éxito – no se puede sacar beneficio de una oportunidad desaprovechada.

Informes Generales.

378.)
Al hacer los informes, el Comandante debe responderse a si mismo las siguientes preguntas:

a) ¿Hasta donde está informado el Mando y los demás submarinos de la situación?
b) ¿Qué necesitan saber el mando y los submarinos de la nueva situación?
c) ¿Será perjudicial para algún otro sumergible la transmisión de mi mensaje aquí y ahora? ¿Es tan importante como para correr ese riesgo?
d) ¿Qué más hay de importancia para el Mando si decido enviarlo? Por ejemplo, climatología, éxitos navales, cantidad de combustible, torpedos.
e) Después de hacerlo y antes de enviarlo: ¿Me he expresado brevemente, y, sobre todo, lo más claramente posible, o puedo ser malinterpretado?

379.)
Para el Mando, es importante saber exactamente que pistas puede tener el enemigo de la posición de los submarinos.
Aquellos que han sido detectados indudablemente en el área de operaciones, deben informarlo por señal corta.

380.)
Vacío.
381.)
Vacío.

Manteniendo el contacto con objetivos importantes.

382.)
Sin perjuicio del ataque para el cual se ha destacado al submarino, y que siempre tiene prioridad, debe establecer contacto con objetivos importantes.

Son objetivos importantes:

• Convoyes.

• Concentraciones de barcos de guerra.

• Los mencionados en la orden para ocupar estaciones.

Si se mantiene también contacto con otros blancos, y van a atacar otros submarinos fuera de sus áreas, se darán instrucciones al efecto en la orden de operaciones, o en una orden especial.

Si se establece contacto con un enemigo importante, todos los submarinos dentro del radio de acción empiezan a colaborar – el gran momento de los Comandantes y las tripulaciones.

“Guías de Contacto”

383.)
Sin perjuicio de su propio ataque, el submarino “guía de contacto” debe emplear todos los medios para mantener localizado el objetivo, siguiéndolo, volviendo a hallarlo si lo pierde. El éxito depende de la habilidad y resolución del guía más que de ningún otro factor.

Transmisión de mensajes por los guías: Véase .314 y .315

Manteniendo el contacto en situaciones especiales.

384.)
Las instrucciones antedichas requiriendo que el submarino tenga localizados los objetivos importantes no excluyen la decisión del Comandante, de aprovechar circunstancias especiales en casos concretos (por ejemplo, barcos de guerra dañados, grandes trasatlánticos) para perseguir y atacar a la vez. En casos así el Comandante tendrá órdenes diciendo si el submarino continua guiando, u otros van a operar contra el objetivo notificado.

Mandando informes sin tener contacto.

385.)
La orden de operaciones establecerá en que casos serán enviados informes sin mantener contacto.

Ataque por otros.
386.)
Al recibir el primer informe de contacto con un objetivo importante, todos los submarinos dentro del radio de acción comienzan a actuar contra él. No se necesita una orden de ataque. Todos los límites de las áreas de operaciones, excepto las “estaciones de espera,” quedan derogados. Solo los submarinos en “estación de espera” deben esperar a una orden de ataque.
Los Comandantes no deben permitirse verse desalentados para atacar a causa de la distancia. Se sabe que submarinos situados a más de 400 millas han atacado exitosamente.
En estos ataques debe pedirse toda la pericia, determinación y entrenamiento de los Comandantes y sus tripulaciones, y ser llevada hasta una victoria aniquiladora.

387.)
Vacío.
388.)
Vacío.
389.)
Vacío.
390.)
Vacío.

Sección IX

Uso de los Torpedos.


391.)
Cada posibilidad de hostigar debe ser usada rápida y resueltamente, en la mayoría de los teatros de operaciones, las oportunidades de golpear con un torpedo son escasas. Por lo tanto, no ahorre torpedos al atacar.

392.)
El torpedo debe estar siempre preparado para actuar al menor aviso. Esté siempre listo para oportunidades inesperadas. Una oportunidad desaprovechada no se repetirá.
Con tiempo brumoso y mala visibilidad, los tubos deben estar listos para ser inundados. Si es necesario, debe hacerse mediante las aletas de la boca.

393.)
Tanto como lo permita la reserva de torpedos, varias descargas, en forma de disparos múltiples (disparos dobles o triples) deben ser dirigidas contra los blancos que lo merezcan, incluso a corta distancia y cuando los datos de puntería no ofrezcan dudas. En este caso, todos los torpedos deben dar en la diana, para asegurar la liquidación del enemigo. Esto implica que los torpedos deben ser apuntados contra distintas partes del blanco.

394.)
Si la distancia es superior a 1000 metros, o si no hay una total confianza en los datos de puntería (alta velocidad del enemigo), varios torpedos (2, 3, ó 4) deben lanzarse “en abanico.” La idea es tener un impacto seguro. Es mejor tener un solo acierto que fallar el blanco varias veces seguidas.

Debe cubrirse por tanto el blanco y los límites de su área de dispersión, es decir, los lanzamientos deben ser repartidos a lo ancho del área de dispersión en relación a una línea imaginaria situada en el centro (si se hacen 2 ó 4 tiros) según los datos de puntería estimados.

395.)
Si se necesita un disparo final para hundir el barco dañado, recuerde que el número de fallos al rematar es proporcionalmente mayor que al disparar durante el ataque.

a) Al rematar, equilibre el submarino delante del barco estacionario, en posición 90 a una distancia de 2000 a 3000 metros, y aproxímese lentamente, manteniendo cuidadosamente el rumbo para descubrir si el enemigo aún se mueve. Cuando se ha medido el cambio de orientación, la velocidad del blanco debe ser ajustada en el ángulo director de la computadora, o bien se debe rematar con un ataque de proa o popa convencional. La velocidad debe tenerse en cuenta para determinar el desplazamiento del punto de mira en el objetivo.
b) Póngase lo más cerca posible, a menos de 1000 metros. En noches de luna y a la luz del día, sumérjase una vez más y ataque bajo el agua desde unos 400 a 500 metros.
c) Si, en lugares remotos, no se espera la llegada de fuerzas enemigas, no debe precipitarse el último disparo. Muchos barcos se hunden solos tras 2 ó 3 horas.
d) Si son vistas fuerzas enemigas antisubmarinas (navales o aéreas), el torpedo debe ser lanzado sin retraso.
e) En las circunstancias descritas en c), debe calcularse si el barco puede ser destruido con artillería, en vez de torpedo.

Véase también .277)
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